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Ricardo Schmalbach R

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Ricardo Schmalbach tiene como vocación el cuidado del ambiente, buscando siempre soluciones creativas e innovadoras, comprometidas con una ambiente sano. Es un Biólogo Marino con 24 años de experiencia en el control de erosión en costas y riberas. Preocupado por motivar a la acción para preservar el ambiente informa en esta página sobre los estudios y preocupaciones de los asociados a IECAIberoamerica

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Armero, 30 años

Publicado en Noticias

 

EL DESASTRE Y LA ERUPCIÓN DEL VOLCÁN NEVADO DEL RUÍZ EL13 DE NOVIEMBRE DE 1985.

Por: Manuel García López, I.C., MSCE

Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Colombia.

Profesor Titular y Cofundador de la Escuela Colombiana de Ingeniería

Socio y Gerente de Ingeniería y Geotecnia S.A.S., Ingenieros

Consultores, Bogotá, Colombia.

 

 

CONTENIDO

1. Introducción

2. Complejo Volcánico Ruíz–Tolima

3. Lahar Volcán Nevado del Ruiz–Ríos Azufrado y Lagunilla-Armero

4. Destrucción de la Ciudad de Armero por el Lahar originado en la erupción del Volcán Nevado del Ruiz

    del 13 de noviembre de 1985, conducido por el Río Lagunilla.

5. Análisis de los Lahar es originados por la erupción del Volcán Nevado del Ruiz del 13 de noviembre

    de 1985.

6. Riesgo Volcánico.

7. Estudios Vulcanológicos en Colombia en el Período 1985-2015.

8. Aspectos socio-económicos regionales asociados con la desaparición de Armero.

9. Conclusiones.

 

 


 

1. INTRODUCCIÓN

El 13 de Noviembre de 1985 ocurrió una erupción explosiva del Volcán Nevado del Ruiz, la cual derritió hielo y nieve en varias zonas de sus flancos y, con la incorporación de materiales rocosos de depósitos de baja densidad, situados en las cabeceras de ríos que nacen en el volcán, originó lahares que fluyeron decenas de kilómetros por los cauces de esos ríos hacia ambos lados de la Cordillera Central de Colombia.

Los lahares destruyeron la Ciudad de Armero en el Departamento del Tolima, al oriente del volcán y algunas áreas periféricas de la Ciudad de Chinchiná, Departamento de Caldas, al occidente de aquél, causando la muerte de unas 25000 personas e inmensos daños materiales, entre éstos varios tramos de oleoductos y poliductos, centrados en los cruces de los ríos Lagunilla (al oriente de la cordillera), Claro y Chinchiná (a l occidente) y en menor grado en los cruces del río Gualí (al oriente).

De acuerdo con los estudios vulcanológicos la erupción del Ruiz, en sí misma, fue de carácter moderado pero el número de víctimas la colocó en cuarto lugar en la historia, después de la del volcán Tambora, Indonesia, en 1815 con 92.000 muertos, el Krakatoa, también de Indonesia, en 1883 con 36.000 y el Pelée en la Isla de Martinica en 1902, con cerca de 30.000 víctimas (SEAN Bulletin, Vol.10, No.10, 1985 y Macdonald, 1977).

La actividad volcánica generó cuatro tipos de fenómenos: caída de piroclastos, flujos piroclásticos, surges hidroclásticos y lahares. Las cenizas expulsadas fueron depositadas hasta la frontera con Venezuela a 500km de distancia; en cambio, la expulsión de lapilli no sobre pasó el área cubierta por el glaciar. Dicho material y el fundido en el glaciar se desplazaron hacia los ríos que nacen en el Ruiz, originando lahares. (Parra y Cepeda, 1986, CERESIS, 1989, citados por Cárdenas (2005).

 

Lahar

Flujo de lodo de material piroclástico que se genera en las laderas de un volcán, así como el depósito producido (1). Es una palabra de origen Indonesio. Se denominan lahares húmedos si están mezclados con agua proveniente de fuertes lluvias, o de lagos en los cráteres, o producido por la fusión del casquete de hielo y nieve que cubra el edificio volcánico (como fue el caso del Volcán Nevado del Ruíz).

Los lahares secos pueden resultar de la falla de conos o materiales acumulados sobre pendientes empinadas, que se inestabilizan, por ejemplo debido a tremores (2). Si la mezcla en movimiento retiene mucho calor, pueden llamarse lahares calientes".

(1)Dictionary of Geological Terms, Geological Society of América, 1962, en adelante se citará como DGT, y D.Herd, 1979.

(2)Tremores un temblor de pequeña intensidad como un movimiento vibratorio rápido.

Lahar (continuación)

De acuerdo con Lipmany Mullineaux, Eds. (1981), es común que las erupciones piroclásticas en estrato volcanes (1) estén acompañadas de flujos de lodo destructivos. Debido a que los depósitos volcano-clásticos típicos, de sorteo pobre y sin estratificación contienen fragmentos gruesos en abundancia se aplica el término lahar al amplio intervalo textural de flujos de lodo y flujos de detritos (2) volcánicos.

(1)Estrato volcán: Un cono volcánico, por lo general de grandes dimensiones, formado por capas alternadas de lava y materiales piroclásticos. (DGT).

(2)Flujo de Iodo según nombre general para flujos en los cuales abundan arenas, limos y arcillas; se prefiere la denominación flujo de detritos para aquellos flujos en los cuales predominan los materiales más gruesos.

 

2. COMPLEJO VOLCÁNICO RUÍZ –TOLIMA

Complejo Volcánico Ruiz –Tolima (*) Thouret, Murcia y otros (1985), agrupan los volcanes colombianos de la Cordillera Central en cuatro conjuntos principales:

1-ComplejodelRuiz-Tolima;

2-MacizodelHuila;

3-Cadena de los Coconucos–Puracé,y

4-MacizodeGaleras-NudodelosPastos.

En relación con el primero, dice Thouret (1983), que se trata de un macizo volcánico andesítico, de edad (Mio) Plio-Cuaternaria, que se levanta sobre una alti llanura masiva y ondulada, so levantada y fallada (ligeramente inclinada hacia el E). (*)En la década de los 90 del siglo pasado, se amplió esta denominación a Complejo Volcánico Machín–Cerro Bravo, para tener en cuenta que el volcán Machín se encuentra al sur del Tolima y el volcán Cerro Bravo al norte del Ruiz. A comienzos del 2015, geólogos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales descubrieron un nuevo volcán al norte del Cerro Bravo, al cual le dieron el nombre de “El Escondido”. (Informe de la Coordinadora del Observatorio, Geóloga Gloria Cortés del 9 de marzo de 2015.

De acuerdo con Herd (1982), el Complejo Ruiz-Tolima está compuesto por 7 volcanes en arco amplio y los flujos de lava asociados, los cuales forman la cresta de la Cordillera Central entre latitudes 4°35'N y 5°10'N. Domina el volcán Nevado del Ruiz, con 5300 msnm, el volcán activo más al norte en los Andes (aunque este carácter debe darse más bien al Cerro Bravo, que se menciona adelante).

Al sur del Ruiz se encuentran los volcanes El Cisne (4700m), el Santa Isabel (4950m), el Quindío (4750m), el Páramo de Santa Rosa (4600m) y el Tolima (5200m). A unos 22 km al noreste del Ruiz se halla el Volcán Cerro Bravo (4000m), que no había sido descrito en detalle hasta el trabajo de Herd. Al sur del complejo está el Volcán Machín, y dentro del grupo principal se hallan otros domos y centros volcánicos menos estudiados.

 

 

Volcán Nevado del Ruiz

Es un estrato-volcán compuesto, disectado por drenaje radial en valles de ríos modificados por glaciación. Está cubierto por un casquete de hielo de alrededor de 4km de diámetro y 17km 2 de área, que tiene algunas lengüetas glaciales cortas. El límite actual del hielo está en la cota 4600, aunque se encuentra a diferente altura en el Este que en el Oeste.

El cráter activo en la actualidad (cráter Arenas) está localizado hacia el borde NE del casquete, cerca de las cabeceras del río Azufrado. Además del cráter Arenas, el Ruiz tiene otros dos cráteres adventicios, “La Olleta” en el lado noroeste y “La Pirámide” (también llamado “La Piraña”) al oriente, separando dos grandes con cavidades del volcán formadas por explosiones laterales dirigidas de ángulo bajo, antiguas, en las cuales nacen los ríos Lagunilla y Azufrado; el Azufrado entrega sus aguas al Lagunilla más al oriente. El Lagunilla, después de pasar por Armero, sigue hacia el E-SE para desembocar en el Magdalena, el río más importante de Colombia, en vecindades de la población tolimense de Ambalema.

 

 

Mapa de Localización del Complejo Volcánico-Ruiz  Tolima y la Ciudad de Armero

Indican Calvache, Carracedo y otros (1985), que el cráter Arenas ha tenido actividad fumarólica permanente durante tiempos históricos, y dos eventos históricos destructivos:

•Un evento en 1595 con avalancha de detritos, flujos  piroclásticos y lahares.

•El otro evento en 1845, con un lahar por lo menos.

Los depósitos de lahares originados en estos eventos están representados en los mapas geológicos de la región, publicados por INGEOMINAS desde varios años antes de la erupción de1985, como el de la derecha.

 

Mapa del Complejo Volcánico Ruiz – Tolima y los ríos que nacen en éste.

 

3. LAHAR VOLCÁN NEVADO DEL RUIZ –RÍOS AZUFRADO Y LAGUNILLA –ARMERO

 

 

 

 

A lo largo del río Azufrado el lahar profundizó el cauce entre 30 y 60 m; en un sitio muy encañonado entre paredes rocosas verticales pudo superarlos 80m. El volumen de materiales erosionados fue aumentando progresivamente el caudal sólido y las quebradas afluentes (ahora “colgadas”) el caudal líquido.

 

Profundización y ampliación del cauce del río Azufrado después del paso del lahar. Notar el enorme poder de arrastre del evento y que las quebradas afluentes del río quedaron “colgadas”, es decir, desembocando a una altura muy superior a la original.

 

Comienzo del lahar del río Lagunilla.

 

A la cota 4100 sepultó un tramo de la carretera Murillo-Líbano; pueden verse las ruinas del puente sobre el río Lagunilla.

 

La caída de piro clastos causó el colapso total o parcial de viviendas de la zona.

 

Lahar del Lagunilla. A la izquierda falla parcial del puente de la carretera El Líbano–Villahermosa. A la derecha: En cercanías de su confluencia con el río Azufrado se observó que el lahar del Lagunilla no alcanzó la energía suficiente para dejar al descubierto el substrato rocoso.

 

Confluencia del Lagunilla (a la izquierda) y el Azufrado (a la derecha). En las cabeceras de éstos se descargaron unos 20 millones de m3 de agua de fusión de los glaciares y material estérreos; se considera que el 80% fluyó por el Azufrado y a partir de este sitio la totalidad más el acarreo sólido “de engorde” por el Lagunilla.

 

Sitio de confluencia de los ríos Lagunilla (izquierda) y Azufrado (derecha). Altitud: 1000msnm. Sección es transversales para determinar la velocidad del Lahar por el “método del peralte”. (García, M. y Rodríguez, J.A., marzo de1986). v= 8.0 m/s v= 9.25 m/s

 

REPRESA DEL SIRPE, formada por un deslizamiento de rocas ocurrido en 1984.

 

Para escala, notar la persona encerrada en el círculo rojo.

A unos 6.0 km aguas debajo de la confluencia de los dos ríos y 15.5 km aguas arriba de Armero, se formó este represamiento parcial del Lagunilla, con grandes bloques de filitas y esquistos derrumbados de la margen derecha. El volumen del enrocado se estimó en 30.000 m3 y el del embalse entre 125.000 y 150.000 m3.

 

Localización de la Represa del Sirpe y Armero.

 

Represa del Sirpe en el Río Lagunilla

 

 

En opinión del autor, la represa del Sirpe constituyó uno más de los sucesos desafortunados en conexión con la tragedia, ya que esa represa y su embalse fueron sobre-estimados en alto grado por la población de Armero, desviando la atención que requerían los eventos volcánicos.

Esto se debió en buena parte al hecho de que en 1950 se formó una represa por un deslizamiento en la parte alta del río Lagunilla, y al romperse ésta, ocurrió un flujo de lodos predominantemente líquido que causó inundaciones en Armero y daños menores en viviendas ribereñas

 

Sitio de la Represa del Sirpe, antes del paso del lahar de Armero. Comparar con la diapositiva siguiente.

 

 

Sitio de la Represa del Sirpe, después del paso del lahar de Armero. Notar la gran profundización del cauce, estimada en 50 m, y el tremendo arrastre de materiales, en comparación con la diapositiva anterior.

 

 

 

4. DESTRUCCIÓN DE LA CIUDAD DE ARMERO POR EL LAHAR ORIGINADO EN LA ERUPCIÓN DEL VOLCÁN NEVADO DEL RUIZ DEL 13 DE NOVIEMBRE DE 1985, CONDUCIDO POR EL RÍO LAGUNILLA.

 

 

 

Ciudad de Armero en 1981 (a la izquierda) y en diciembre de 1985 (a la derecha), un mes después de la erupción del Ruiz.

 

 

 

           

 

 

 

Desencañonamiento del río Lagunilla en el ápice del abanico de Armero. En la sección transversal del sitio mostrado en la imagen superior derecha, se determinó una velocidad del Lahar del 13 de noviembre de 1985, de11.8m/s.

El abanico fue formado por depósitos de lahares ocurridos en erupciones del Ruiz de 1595 y 1845; el río moderno tuerce hacia el SE a lo largo del borde derecho del inmenso abanico

 

    

 

Hasta unos 200 a 300 m aguas debajo de la salida del cañón el Lahar siguió de frente hacia el oriente y excavó de tal manera el antiguo cauce del Lagunilla, que según apreciaciones de expertos, dejó al descubierto los depósitos A-Laharde1595, B-Laharde1845 y C-Lahar de 13 de noviembre de 1985. Solo alrededor de un 10% del volumen total ocupó el cauce moderno del Lagunilla hacia el sureste.

 

 

 

Zona superior u occidental de Armero arrasada por el Lahar. En B las ruinas de un molino de arroz, estructura que tenía altura similar a la de un edificio de 4pisos. En C el puente de oleoducto y poliducto mostrado en fotos anteriores, ya reparado.

 

 

 

Restos del molino de arroz indicado en el punto B de la foto anterior. Notar que se trataba de una estructura de concreto reforzado de dimensiones apreciables.

       

 

A la izquierda, paso provisional del oleoducto y el poliducto. A la derecha, torre recién reconstruida del cruce aéreo de los ductos.

 

 

 

Para estimar la capacidad de arrastre del Lahar en el sitio del cruce de ductos mostrado en las fotos anteriores, se muestra dicho sitio cuando se realizó el estudio del cruce aéreo del río Lagunilla por el Oleoducto Tenay–Vasconia en 1981, bajo la dirección del autor de esta conferencia.

 

 

El tubo del oleoducto en el punto de rotura sufrió además un proceso casi instantáneo de intensa oxidación, producido por el paso de materiales ricos en azufre acarreados por el Lahar.

 

 

Restos de casas de dos pisos, de una agrupación de viviendas bastante moderna y de alto nivel social al momento de la destrucción por el Lahar.

 

    

 

Zonas de la parte central de la ciudad completamente arrasadas

 

 

 

Restos de un árbol y terreno agrietado un mes después de ocurrido el Lahar.

 

 

 

Edificio del Hospital de Armero, cuyo primer piso fue inundado por el flujo de lodos. A la izquierda vista del frente oriental, contra el cual chocó el Lahar; a la derecha la cara sur del edificio. Tanto en el primer piso del Hospital, como en las zonas vecinas al occidente, norte y sur de éste, hubo gran destrucción de casas y edificios y un alto número de pérdidas de vidas humanas.

 

        

 

A la izquierda el segundo piso de varias casas, pues el primero estaba relleno por el lodo. En ambas fotos escombros de viviendas, vehículos y otros elementos (*).

 

(*) El autor de esta conferencia hizo parte del Comité Técnico –Científico integrado por la Universidad Nacional de Colombia, para evaluación del evento y sus consecuencias, y para prestar asesoría a la entidad RESURGIR, creada por el Gobierno Nacional para atención a los sobrevivientes y a las demás consecuencias socio-económicas de la catástrofe.

 

       

Ruinas de la caja fuerte de uno de los Bancos que operaban en Armero, situado en pleno centro de la ciudad. Circuló el rumor de que la caja fue saqueada por personas que acudieron a la zona después del 13 de noviembre.

 

       

 

Restos de columnas de concreto reforzado que hacían parte de la estructura de dos o tres pisos del Banco mencionado anteriormente.

      

 

Después de retirar el relleno de las calles principales del centro de la ciudad, fue posible observar el espesor del depósito y tomar muestras para determinar sus propiedades en el Laboratorio de Suelos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia.

 

 

 

 

         

 

  

 

En estas fotos, , se observan escombros de viviendas, vehículos y otros elementos, en medio de apozamientos de aguas del Lahar, fétidas por el contenido de azufre y otros compuestos, y de restos de cadáveres de personas y animales en descomposición. A la derecha, se observa una elevación del terreno cercana al borde suroriental de la ciudad.

 

 

 

Una vez sobrepasada la ciudad, la avalancha continuó su recorrido hacia el oriente del valle (hacia el fondo y la derecha de la foto).

 

5. ANÁLISIS DE LOS LAHARES ORIGINADOS POR LA ERUPCIÓN DEL VOLCÁN NEVADO DEL RUIZ DEL 13 DE NOVIEMBRE DE 1985.

 

Investigación de las características de los Lahares

Los lahares del Volcán Nevado del Ruiz fueron investigados al comienzo por geólogos nacionales y extranjeros que formaron parte de grupos técnicos de asistencia llegados a Colombia a causa del desastre. Como punto de partida para el análisis de riesgo por lahares (DeebyOrdoñez, 1986 b) se recopiló la información disponible sobre los volúmenes de hielo del glaciar y se iniciaron observaciones de campo para mejorar los estimativos correspondientes.

"El volumen del casquete glaciar se estimó en 395 millones de metros cúbicos, distribuidos por cuencas de drenaje aproximadamente así: Río Recio 106Mm3, Río Lagunilla 96Mm3, Río  Gualí 27 Mm3, Río Chinchiná 166Mm3. Se destaca que el evento del 13 de noviembre de 1985 representa un deshielo de tan solo el 8.8% del volumen total del glaciar".

Dado que según el porcentaje de deshielo que se produzca, existiría un número muy alto de eventos posibles, se limitó a tres el número de escenarios para análisis de riesgo, denominados evento menor, intermedio y máximo. (Deeb y Ordoñez, op.cit.):

 

·         Evento menor: Corresponde a un deshielo alrededor del 10% del volumen del glacial, y sería similar al evento del 13 de noviembre. Este escenario se toma como punto de referencia dado que se conocen sus características. El volumen de agua y escombros en el pie de monte se estimó en104 millones de metros cúbicos (Mm3).

 

·         Evento intermedio: Corresponde a un deshielo del 25% del casquete glaciar y se considera como un evento muy probable, dada la continua actividad que viene presentando el Volcán del Ruiz. El volumen de lodos en el pie de monte se calculó en 280Mm3.

 

·         Evento máximo: Considera actividad eruptiva de tipo y magnitud suficiente para comprometer el glaciar en  su totalidad. En caso de suceder este evento se derretiría todo el hielo correspondiente a una o dos cuencas de drenaje contiguas. El volumen de deshielo máximo se tomó de 395 Mm3, de acuerdo con la información más reciente, y el de lodos en el pie de monte sería de 1180 Mm3.

·         Se realizó (Deeb y Ordoñez, op.cit.) un estudio de riesgo hidráulico para predecir futuras avenidas, en desarrollo del cual, y con la colaboración del Dr. Armando Balloffet de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, se montó el programa de computador HEC-1 del Cuerpo de Ingenieros Militares del Ejército de los Estados Unidos, para realizar tránsito cinemático de avenidas en un canal natural. Con dicho programa se modelaron los lahares, utilizando los flujos del 13 de noviembre de 1985 para calibración.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6. RIESGO VOLCÁNICO

 

Riesgo Volcánico

La continua actividad que continuó presentando el Volcán Nevado del Ruiz, medida, registrada y analizada por el Observatorio Vulcanológico y el INGEOMINAS, con la ayuda de científicos nacionales y extranjeros, impuso también la continuidad del riesgo por eventos catastróficos tales como los flujos de lodo ya descritos, u otros relacionados directamente con la erupción.

Tal como lo expresan Calvache, Carracedo y otros (1985), el riesgo en el área de influencia del Nevado del Ruiz siguió siendo alto, debido a los siguientes factores:

•Existencia de masas inestables de hielo, roca y suelo en las cabeceras de los valles que nacen en el volcán.

 

La poca disminución del tamaño del casquete de hielo por efecto de los eventos del 13 de noviembre de 1985.

 

•La posibilidad de que se presente de nuevo la actividad eruptiva de tipo explosivo.

A este respecto se consideraron en1985-1986 por los expertos de INGEOMINAS (hoy en día Servicio Geológico Colombiano) y otras entidades, los riesgos por coladas de lava, flujos piro clásticos, explosión lateral dirigida y caída de piro clastos.

 

 

Tabla6. Análisis del Riesgo Volcánico – Volcán Nevado del Ruiz

 

 

 

 

7. ESTUDIOS VULCANOLÓGICOS EN COLOMBIA EN EL PERÍODO 1985 -2015

 

En la conmemoración de los 30 años de la erupción del Volcán Nevado del Ruiz, el Servicio Geológico Colombiano llevó a cabo programas en los Departamentos de Caldas y Tolima, dentro de los cuales presentó la publicación “30 Hitos del Volcán Nevado del Ruiz”, de la cual extractamos los hitos 21 a 30, correspondientes al periodo 1985 – 2015, que enumeramos a continuación:

 

1. “La erupción del 13 de noviembre de 1985 ha sido la más destructiva en la historia de Colombia, causando la muerte a aproximadamente 25000 personas y constituyéndose por esto en el mayor desastre volcánico en Colombia y el segundo a nivel mundial en el siglo XX.”

 

2.”Noviembre17de1985, se instaló por parte del equipo técnico del USGS la primera estación de monitoreo telemétrica, denominada Olleta. Se inició así el monitoreo en tiempo real del VNR.”

 

3. “En abril 1 de 1986 inició labores la regional del INGEOMINAS Manizales (Hoy Servicio Geológico Colombiano), denominada Observatorio Vulcanológico Nacional y luego Observatorio Vulcanológico de Colombia, marcando el inicio formal del monitoreo volcánico en el país.”

 

4.”Durante los años 1986 (enero 4 al 6, julio 20 y 29), 1987 (junio 9 al 11) y 1988 (marzo 22 al 25) el volcán Nevado del Ruiz presentó importantes procesos de emisión de ceniza.”

 

5. “Septiembre 1 de 1989, erupción freato-magmática. El viento dispersó la ceniza en dirección Noroccidental por lo cual se presentó abundante caída de ceniza en la ciudad de Manizales. Se presentó pequeño flujo de lodo por el cauce del río Azufrado, avanzando aproximadamente 7km desde el Cráter Arenas y afectando la carretera que de Manizales conduce a Murillo.”

 

 

6.”En la década de los 90´s la actividad volcánica mostró una clara disminución, se destacan procesos de emisión de ceniza en el año 1991 e importante incremento de la actividad volcánica el 7 de Junio de 1995. En el año 2002 se presentó notable incremento de la actividad sísmica asociada a fluidos la cual cesó y no tuvo manifestaciones de actividad superficial en el cráter Arenas.”

 

7. “Después de ocho años de reposo en septiembre de2010 el volcán Nevado del Ruiz mostró cambios importantes en la actividad sísmica asociadas a fluidos, marcando el inicio de un nuevo ciclo de inestabilidad volcánica y actividad eruptiva.”

 

8. “Durante el 2012 los diferentes parámetros de monitoreo volcánico se intensificaron y se constató el inicio de actividad volcánica superficial representada en importantes procesos de emisión de SO2 y ceniza. Se presentaron dos eventos eruptivos menores el 29 de mayo y 30 de junio con dispersión de ceniza al Noroccidente”.

 

9. “Durante los años 2013 y 2014 se presentó una intensa actividad sísmica asociada a procesos de fractura en diferentes fuentes sísmicas alrededor del volcán. Hacia finales de 2014 y durante todo el 2015 se registra un proceso importante con constantes emisiones de ceniza a la atmósfera con alturas inferiores a 3.0km. El Volcán Nevado del Ruiz se mantiene inestable en un proceso que sigue evolucionando”.

 

10. “El Desastre asociado a la erupción del volcán Nevado del Ruiz el 13 de Noviembre de 1985 dejó importantes lecciones para Colombia y el mundo, entre una de las más importantes es que la vulcanología debe cumplir una función social, para lo cual se requiere que el conocimiento científico sea apropiado por las comunidades en riesgo

 

 

ASPECTOS SOCIO-ECONÓMICOS REGIONALES ASOCIADOS CON LA DESAPARICIÓN DE ARMERO.

 

Situación inicia la raíz de la tragedia.

1.1.La desaparición de Armero trajo serias consecuencias en las relaciones humanas, la educación y en las actividades socio-económicas, comerciales y bancarias, desarrollo industrial, agrícola y ganadero, y en los asuntos judiciales y estatales, en las poblaciones de todo el Norte del Tolima, en especial en Ibagué, Líbano, Ambalema, Mariquita y Honda, y en las de San Juan de Río Seco y Guaduas, Cundinamarca.

 

1.2. En los estudios de relocalización de los sobrevivientes y damnificados de Armero, efectuados por RESURGIR con la asesoría de diversas entidades nacionales y extranjeras y de expertos en temas asociados con los riesgos volcánicos y la recuperación psicosocial y física,  médica y de salud pública, político-económica y cultural, se seleccionó prioritariamente la vecindad de la zona urbana de la población de Lérida, situada a corta distancia al sur de Armero.

 

Lérida fue fundada sobre un abanico formado por lahares antiguos, talvez transportados por el río Recio, en una plataforma natural localizada a unos 90.0m sobre el valle de Armero, y por lo tanto a salvo de futuros lahares. Esta consideración fue básica para la selección de Lérida y las ayudas internacionales se orientaron a la construcción de edificaciones importantes para la comunidad, como un hospital moderno, una planta procesadora de lácteos, molinos de arroz, edificaciones administrativas y educativas, plaza de mercado o similar, un parque de recreo y de más instalaciones necesarias para el desarrollo de la comunidad.

 

Además, se construyeron dos barrios con casas de un piso relativamente cercanas entre sí, en general de menor área construida que las casas de Armero. Se entregó un apoyo financiero mensual a cada familia de sobrevivientes o damnificados durante unos dos a tres años. Con el apoyo de ECOPETROL y del Cuerpo de Ingenieros del Ejército Nacional, se perforaron varios pozos para extracción del agua subterránea con destino al consumo de los nuevos habitantes de la localidad

 

1.3. Los estudios mencionados antes descartaron la población de Guayabal, situada también en inmediaciones de Armero al norte de ésta y dentro del mismo valle, sobre la margen izquierda del río Sabandija. El descarte se fundamentó en los resultados del análisis del riesgo volcánico futuro por lahares que se transportaran por los ríos Lagunilla y Gualí, pues el Evento Intermedio considerado en la Tabla 1, podría originar lahares de un volumen tal que se desplazaran lengüetas hacia Guayabal desde el río Lagunilla capturando el cauce de la quebrada Santo Domingo, afluente del Sabandija que se inicia cerca de Armero, y desde el río Gualí en la población de Mariquita, capturando afluentes del río Cuamo.

Como confirmación básica de la posibilidad de que se presentara dicho escenario, se tuvo en cuenta que una lengüeta del flujo de lodos de Armero, se dirigió hacia el norte a lo largo de una ligera depresión lineal en el borde de las laderas orientales de la Cordillera Central en la región (que coincide con la traza de la Falla Geológica de Mulatos), superó una colina baja y ocupó el cauce de la Quebrada Santo Domingo, la cual como ya se dijo desemboca más al norte en el río Sabandija.

 

La lengüeta norte del lahar acarreó numerosos cadáveres y personas heridas hasta el Sabandija, el cual fuere presado temporalmente; varios sobrevivientes alcanzaron a ser rescatados hacia la margen izquierda del Sabandija (lado de Guayabal), pero la rotura de la represa originó una pequeña avalancha que llevó personas y escombros hasta cercanías de la población de Méndez, Corregimiento de Armero localizado en la orilla izquierda del río Magdalena.

 

1.4. La Nueva Armero: Las elección de Lérida (administrativamente un Municipio aparte de Armero) en lugar de Guayabal (Corregimiento del Municipio de Armero y por lo tanto parte de la desaparecida ciudad), no fue del pleno agrado de muchos sobrevivientes ni de varios líderes políticos del Departamento del Tolima. Los que fueron ubicados en las viviendas construidas en Lérida, sumaron a sus traumas psicológicos causados por la tragedia un cierto desagrado por su condición de “refugiados” en una tierra que no hacía parte de su historia; varios leridenses raizales, en general gentes de escasos recursos económicos, también vieron con algo de desagrado la llegada de los nuevos moradores con ayudas de toda clase, no obstante su condición de sobrevivientes de un evento catastrófico.

 

Así las cosas ocurrió que muchos sobrevivientes y damnificados no residentes en Armero se fueron trasladando a Guayabal, donde también se habían construido casas y otras instalaciones por RESURGIR y naciones o entidades de apoyo internacional. Las oficinas administrativas oficiales y varias empresas comerciales y agrícolas se establecieron en Guayabal, y finalmente, mediante la Ordenanza número 015 del 13 noviembre de 1986 se erigió a Guayabal como cabecera del municipio de Armero, en reemplazo de la desaparecida cabecera municipal.

En resumen de esta parte se transcribe el siguiente párrafo tomado de García (1995):

 

“Como resultado de las tendencias de la gente se puede decir que Armero fue reemplazada en parte por la nueva ciudad de Lérida, con una población total que se estima en 22.000 personas, y en parte por Guayabal-Armero con unos 17.000 habitantes contando los guayabalunos raizales y los damnificados o sobrevivientes.”

 

 

2.     El Ruíz–Armero10años

 

Al conmemorarse los 10 años de ocurrida la erupción del Ruíz y la destrucción de la ciudad de Armero, este conferencista fue encargado por el INGEOMINAS y la Sociedad Colombiana de Geotecnia de preparar una conferencia con el título: "Armero, una visión 10 años después", quizás movidos por el hecho de haber presentado el autor la 1ª Conferencia Gustavo Maldonado de la Sociedad Colombiana de Ingenieros con el tema "Eventos Catastróficos del 13 de Noviembre de 1985" (García,1986), también por ser oriundo de Armero y por ser (así lo pretende el autor) un buen observador de los aconteceres de la Geología y la Ingeniería Geotécnica del país.

De la conferencia "Armero, una visión 10 años después“(García, 1995), extractamos lo siguiente en cuanto a las condiciones socio-económicas imperantes en ese entonces en Armero (Guayabal) y Lérida:

 

En Lérida hay pocas empresas e industrias aunque el movimiento comerciales mayor que en Guayabal, pues tiene sucursales de los bancos Ganadero, Bogotá y Caja Agraria, mientras que en Guayabal solo existe esta última.

 

En Guayabal tampoco hay desarrollo empresarial o industrial notable. Como consecuencia hay desempleo en ambas ciudades, quizás  mayor en Lérida por su mayor número de habitantes.

 

En Lérida no hay abundancia de tierras agrícolas y las que existen están dedicadas al cultivo de arroz que no requiere mucha mano de obra. Hay entonces migración de los jóvenes a Ibagué, Honda y Bogotá (como ciudades preferidas).

 

En el área Guayabal-Mariquita, Resurgir compró varias fincas y distribuyó la tierra entre damnificados. Debido a que han fracasado varias cosechas por verano prolongado e intenso, y a que varios de los nuevos propietarios talvez no tenían la suficiente tradición o vocación agrícola, se ha acentuado la venta de dichas propiedades y la migración a ciudades mayores. Este fenómeno ha alcanzado aún a tierras que fueron parceladas por el INCORA con ocasión de la reforma agraria establecida por el gobierno del Dr. Carlos Lleras Restrepo. En consecuencia se manifiesta una tendencia de reversión de la propiedad a terratenientes que utilizan la tierra de preferencia en ganadería; esto implica un cambio en la  estructura agraria y por lo tanto en lo económico y social de la región y aumenta el desempleo.

 

En cuanto a la salud, Lérida dispone de las modernas instalaciones del Hospital Reina Sofía financiadas por el gobierno español; sin embargo también allí se manifiesta la escasez de recursos y por lo tanto el servicio es deficiente. La situación puede ser peor en Guayabal que también tiene el Hospital Nelson Restrepo (en memoria de un afamado médico de Armero) pero que en la realidad es apenas un puesto de salud. La parroquia tiene un pequeño dispensario para la gente pobre y humilde.

 

Se ha observado una buena superación psicológica de la gente de edad madura afectada por la tragedia, lo cual se traduce en disminución de un cierto espíritu de agresividad o resentimiento frecuente en los primeros años después de Noviembre de 1985. Pero en los jóvenes ese espíritu puede ser más notorio, como secuela difícil de borrar. En Lérida por tener una mayor población joven sin muchas perspectivas de progreso, se han registrado casos de drogadicción y holgazanería.

 

Las deficiencias ya mencionadas, de empleo, salud, educación, etc. Se ven agravadas por la politiquería; los vicios del clientelismo y el caciquismo parecen campear en la región.

De todo lo anterior se colige la  existencia de serios problemas que han frenado el desarrollo de las poblaciones que reemplazaron a Armero y que se necesitan esfuerzos y recursos apreciables para vencer el atraso, la ignorancia y el desempleo.

 

 

3.     El Ruíz – Armero20años

 

Al conmemorarse los 20 años de la erupción del Ruíz del 13 de noviembre de 1985 y la destrucción de Armero, este autor, dictó en la Sociedad Colombiana de Ingenieros, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional y en la Escuela Colombiana de Ingeniería una conferencia sobre el tema que nos ocupa. Al referirse a los aspectos socio-económicos se basó en dos fuentes principales:

 

3.1. Conferencia dictada por el Dr. Miguel Thomas sobre el tema “La erupción del Volcán Nevado del Ruiz–Educación y prevención veinte años después” en el “FORO ARMERO Y CHINCHINÁ 20 AÑOS DESPUÉS”, realizado dentro del “X Congreso Colombiano de Geología”, organizado por el INGEOMINAS, la Universidad Nacional y la Sociedad Colombiana de Geología.

3.2. Conferencia dictada por la Socióloga María del Rosario Saavedra Andrade sobre el tema “Actores sociales en la reconstrucción de Armero y Chinchiná”, en el Simposio Conmemorativo de los 20 años de la erupción del Volcán Nevado del Ruíz, organizado por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales, la Gobernación de Caldas a través de la UDEPADE, la Alcaldía de Manizales a través de la OMPAD y la Universidad Nacional de Colombia–Sede Manizales, el 17 de noviembre de 2005.

 

3.1.Thomas (2005).

 

Se refirió a los tema de la Tragedia, Educación para la Prevención 1985-2005, la Situación Actual (del 2000 a 2005), Conclusiones y Recomendaciones. Extractamos lo siguiente de las anotaciones del autor de la presente conferencia:

a)    Pérdidas debidas a la erupción del Ruíz:

•Consecuencias socio-económicas en23 Municipios y daños en 3415 hectáreas.

•200000 damnificados y23 000 muertos o desaparecidos, entre ellos 169 maestros y 4000estudiantes.

•50 colegios destruidos.

•43 mil millones de pesos en daños materiales.

b)    Factores que determinaron la tragedia:

•Desidia gubernamental.

•Ausencia de políticas departamentales relacionadas con los riesgos naturales.

 

Incumplimiento del Decreto 3489 de 1982 reglamentario del Título 80 del Código Sanitario del país, que establecen que en Colombia se elaboren estudios de vulnerabilidad. A este respecto comentó que: “El término “Vulnerabilidad” no se conocía hasta 1978; se enfatizaba en la Amenaza”.

•Ausencia de una memoria histórica y de un imaginario colectivo de la historia del Ruiz. (“Si se le hubiera enseñado a la gente de Armero que el Lagunilla, el Azufrado, el Gualí, etc. Nacen en los glaciales del Ruíz (con posibilidad de transportar avalanchas), las cosas hubieran sido diferentes”).

c) Conclusiones y recomendaciones: Después de suministrar información sobre Normas que incluyen la prevención de desastres en la Educación, y programas de Prevención en la educación superior, la educación básica, la educación no formal y la informal, y la situación actual (al 2005), concluyó Thomas lo siguiente:

•El Sistema Nacional de Prevención y Atención de Desastres (SNPAD), ha cumplido un papel importante en la disminución de vulnerabilidad.

•La educación para prevención es mayor en la educación superior que en la básica, por consiguiente “hay más doctores y menos niños que sepan”

Los programas de prevención en los colegios se reactivan con las crisis originadas por fenómenos naturales.

•Los resultados de la aplicación de la prevención en la educación reflejan la descoordinación de los entes oficiales.

•Es necesario implementar la Gestión del Riesgo para incorporar la prevención en la cotidianidad.

•El Geólogo además de elaborar los mapas de amenaza, debe conocer la vulnerabilidad frente a las mismas.

•“El conocimiento de los riesgos naturales es función social”.

 

3.2. Saavedra (2005)

Se refirió a los siguientes temas:

a)    Factores humanos que contribuyeron al desastre y factores humanos determinantes. Entre éstos destacó los siguientes:

•Fallas de coordinación entre las autoridades nacionales, departamentales y locales. Dice Saavedra: “No todos los responsables estaban en supuesto en el momento crítico y hubo negligencia a este respecto. Sin embargo  se transmitió la alerta desde Ibagué”.

 

En este punto, vale la pena agregar la siguiente reflexión de Thomas (op.cit.): En la conmemoración de “Armero diez años de ausencia” se grabó en la tumba de Ramón Antonio Rodríguez, último alcalde de Armero, el siguiente epitafio: “Hizo cuanto estuvo a su alcance para salvar a su pueblo, pero la burocracia inepta lo venció: entonces, murió con su gente.”

•Fallas en la comunicación: “El mensaje no se entendió en Armero y fue mal transmitido. Éste no fue lo bastante claro, preciso, repetido o adaptado a los que iban a recibirlo; no fue efectivo.”

 

Los problemas de orden técnico fueron numerosos: “Hubo problemas de comunicación entre Ibagué y Armero. La sirena de los bomberos estaba averiada. Lo único que tenían los armeritas era unos voladores que debían hacerse sentir cuando iniciara la erupción.”

•La población no creyó que  le pudiera suceder algo negativo. A este respecto se considera muy interesante agregar lo expresado por la Psicóloga citada:

“Pese a la caída de ceniza, al olor a azufre, la población no hizo caso de los mensajes difundidos por radio y prefirió escucharlas voces tranquilizantes de las personas que conocían y en quienes confiaban. Sin duda alguna, para alguien de escasos recursos irse por iniciativa propia significa dejar el patrimonio que se ha construido tras años de trabajo, sufrimiento y sacrificio. Por eso es que muchas veces puede ser un desastre equivalente a la muerte cuando no existen alternativas de a donde evacuar y qué hacer después. De ahí que muchos prefirieron esperar hasta el último minuto para obedecer y acatarlas recomendaciones que se les venían haciendo por distintos medios”.

 

b)    Causas últimas de los desastres:

“La falta de memoria histórica (en esto coincide Saavedra con Thomas ya citado) y el desconocimiento sobre las erupciones del Ruíz, llevó a la ausencia de conciencia sobre los peligros reales y los riesgos relacionados con esos peligros.”

 

“Ínfima percepción del riesgo: La posición tanto de las autoridades locales, regionales y nacionales y de la población fue de minimizar el riesgo…No se poseía una experiencia de una erupción relativamente reciente del Nevado del Ruíz… A nivel mundial no existía caso alguno de catástrofe volcánica por lahares que fuera comprobable y pudiera servir como referencia.”

“Centralización de decisiones en Bogotá.”

“Falta de liderazgo de las autoridades regionales y delegación de sus responsabilidades en quienes no tenían la posibilidad de decidir, y muy baja percepción del riesgo por el gobierno nacional que no recibió las manifestaciones de angustia del nivel local.”

c)    Actores en la reconstrucción (“De la avalancha de lodo a la avalancha institucional”).

 

Saavedra hace una extensa descripción de las actividades, intervenciones, falencias y resultados de la acción de ONG nacionales y extranjeras. Destacamos las siguientes reflexiones de dicho autor:

 

“Después del Ruíz, y ante las consecuencias negativas del protagonismo exagerado que tuvieron las ONG, se generó una conciencia un poco más crítica y se vio la urgencia de trabajar coordinadamente entre las ONG, la cooperación internacional, el Estado y las poblaciones afectadas.”

“El estado y la sociedad civil, son dos caras de la misma moneda. Por eso, el análisis que se haga de cualquiera de los dos, requiere mostrar su interdependencia. Ahora bien, en Colombia tanto el Estado como la sociedad civil son frágiles y esa vulnerabilidad salió a flote en la experiencia de RESURGIR, y también de las ONG.”

d)    Conclusiones: Extractamos las siguientes conclusiones de Saavedra (2005), relacionadas con el tema del presente capítulo de esta conferencia.

“La reconstrucción puede seguir un modelo implementado desde arriba, es decir, desde los imaginarios de quienes tienen el poder político y/o económico o, por el contrario, pueden plantearse desde abajo, o sea, desde la necesidades e intereses de las poblaciones afectadas. O puede, como una tercera opción, hacerse como una combinación más o menos concertada de intereses de abajo y arriba.”

 

•“En el caso del Ruíz, la reconstrucción se inició con el modelo que imprimieron las ingenierías, la técnica, el urbanismo, la economía, pensado desde arriba por urbanistas que vivían en Bogotá, y que soñaban con dar un impulso a la modernización del Norte del Tolima y Caldas.”

•“El resultado fue una reconstrucción material de infraestructura, de modernismos in modernidad, sin permitir que los sobre vivientes pobres se transformaran en sujetos de su propia reconstrucción, sin transformación de valores tradicionales, y más bien a pesar de ellos, y en conflicto con ellos.

Al proponer diseños urbanísticos pensados funcionalmente pero sin pensar en quienes iban a vivir allí y cuáles eran sus sueños, se olvidó lo esencial, que era la reconstrucción de seres humanos que necesitaban un tratamiento integral y en muchos casos individual, en donde lo psicológico, lo afectivo, y lo emocional y el fortalecimiento de las identidades culturales en interacción con la naturaleza constituían parte central de la reconstrucción.”

 

“La reconstrucción acentuó las diferencias sociales y la concentración de la masa de bienes y servicios que llegaron para los sobre vivientes. Mientras los hacendados y empresarios regionales, medianamente afectados, salieron con las ventajas de la exoneración de impuestos para la importación de maquinaria y la posibilidad de grandes créditos, los habitantes pobres de Armero tuvieron acceso a pequeños créditos para microempresas que en la mayoría de casos fracasaron. La reconstrucción más bien favoreció a Ibagué y a Manizales.”

“Los armeritas pobres por su parte, mejoraron sus condiciones de vivienda y algunos servicios de infraestructura, como las calles y el alumbrado público, pero no lograron sino de manera precaria insertar se en la economía de mercado; tampoco mejoraron sus condiciones de ingreso.

 

Si bien es cierto que en una situación de desastre no se pueden resolver todos los problemas estructurales de la pobreza, si deberíamos reflexionar sobre el significado de las bonanzas que se producen después de los desastres, y la necesidad de tener una agenda distributiva que tenga en cuenta las necesidades de quienes están en la pobreza porque no tienen trabajo ni fuentes de ingreso. ¿En qué se avanza si se tiene vivienda pero después no se tiene el dinero para pagar los servicios públicos o para sostener el hospital de un municipio?”

“Lérida no pudo arrancar ni como ciudad industrial o como comercial, ni tampoco como un polo de encuentro para el desarrollo agropecuario, tal como había sido planeado. De ahí que Lérida y Guayabal, pueblos de vocación agrícola, se debatan actualmente (enel2005) en la incertidumbre económica, en el desempleo, y en la lucha por la sobrevivencia.(El resaltado es nuestro).

 

 

4. El Ruíz–Armero30años

 

Con el fin de completar este recuento histórico de lo acaecido en los 30 años transcurridos desde la erupción del Volcán Nevado del Ruiz el 13 de Noviembre de 1985, se presentan a continuación algunos comentarios sobre lo mencionado en el título. Al respecto el autor de esta conferencia, oriundo de Armero, complementó sus propias observaciones con entrevistas a varias personas ligadas por su nacimiento a esta ciudad y a la región en general (*).

 

a) En líneas generales subsisten en Guayabal y Lérida los problemas, deficiencias y necesidades expuestas en las secciones 2 y 3 del presente capítulo, es decir, lo que se anotó u observó en las evaluaciones realizadas a los 10 y 20 años después de la erupción del Ruíz.

Incluso algunos habitantes de dichas ciudad eso personas no moradoras en ellas, pero conocedores de la situación en que se hallan, opinan que se han empeorado las condiciones de vida por la desidia, la corrupción y la politiquería que campean en todo lo relacionado con los programas de desarrollo general y con el manejo de los recursos públicos.

(*)Entre ellos se destacan el Sacerdote José Luis Rivera Millán y el Economista Eduardo García López.

 

 

b) Aunque algunos destacan progreso en las áreas de turismo (hotelería y restaurantes) y transporte intermunicipal, otros expresan conceptos más pesimistas. El autor de esta conferencia registró comentarios como los siguientes:

•“La situación es terrible en Lérida y Guayabal, pues no hay fuentes de empleo, la industria y el comercio mantienen un bajo nivel de actividades, los gobiernos nacional, departamental y municipal no dedican recursos para incentivar el desarrollo ni propiciar nuevos adelantos en el bienestar de la comunidad o en incremento de renglones adicionales y la innovación en actividad es tradicional es como la agricultura y la ganadería.”

•“La corrupción no solo impide el desarrollo sino que prolonga el estancamiento de nuestras ciudades; la situación en Guayabal y Lérida se parece a la de “un corcho flotando en un remolino”, pues todo se entraba y nada avanza.”

•“Los jóvenes no encuentran programas educativos de alta calidad y amplia cobertura, hay deserción escolar y desplazamiento hacia centros como Ibagué, Bogotá y Manizales.”

 

 

c)    Los impactos sociales y económicos causados por la desaparición de Armero en ciudades vecinas, se han aminorado en las siguientes ciudades:

•En el Líbano porque su economía está más orientada a la caficultura y a cultivos de tierra fría como la papa, a la ganadería de leche y porque tiene relaciones comerciales importantes hacia Manizales.

•Especialmente en Mariquita, dado que en esta ciudad las actividades productivas están centradas más bien en el turismo, el cultivo y venta de frutales, el comercio y algunas industrias, así como en el hecho de que Mariquita es punto de confluencia de vías importantes como las que conducen a Honda y Bogotá, a Ibagué, a Manizales y a La Dorada.

d)    En la ciudad de Honda los efectos de la pérdida de Armero se sumaron a impactos aún mayores causados por el lahar del río Gualí, ocurrido también a raíz de la erupción del Volcán Nevado del Ruíz el 13 de noviembre de 1985. También esta ciudad fue afectada por “coletazos” del narcotráfico y el para militarismo emanados del Magdalena Medio. Algunas industrias importantes como la Cervecería de Bavaria y otras que proveían empleo se retiraron de Honda. En consecuencia la recuperación económica y social de esta ciudad ha sido lenta.

 

e)    La situación socio-económica en el “eje” Armero–Ambalema–San Juan de Río Seco se ha mantenido en condiciones muy desventajosas. Se considera que “la desidia político-administrativa y la corrupción no dan orientación hacia el desarrollo. Ambalema está sumida en un olvido terrible y todo asunto comercial o financiero depende de la iniciativa privada en especial centrada en la explotación ganadera y en la agricultura en grandes fincas. Pareciera que las entidades del orden nacional se hubieran olvidado de esta región; el estado lamentable de las carreteras Cambao – Ambalema y Cambao –Armero así lo comprueba.”

 

9. CONCLUSIONES.

 

1. Consecuencias de los Lahares disparados por los eventos eruptivos del Ruiz, el 13 de noviembre de 1985

 

1.1. Víctimas humanas

 

“En cuanto a pérdida de vidas humanas, nunca pudo obtenerse una cifra exacta, pero en general se acepta que fueron más de 20.000, aunque el gobierno (Presidencia de la República, 1986) menciona 23.084 víctimas, de las cuales el 94% corresponde al área de Armero y 6% a Chinchiná; que en Armero pereció el 90% de su población y en Chinchiná el 4%, con un total de heridos estimado de 5200 ” (Cárdenas,2005).

 

1.2. Consecuencias sobre las carreteras de la región.

 

Se presenta un balance aproximado de las vías afectadas por los eventos del 13 de noviembre de 1985 en la región Volcán Nevado del Ruiz –Armero (Departamento del Tolima).

 

•Carretera Armero–Guayabal: Sepultada con lodo y escombros hasta de 2.0 m de espesor en una longitud de 2.5 km.

•Carretera Armero –Lérida: Interrumpida por relleno de lodo de 2.0 m de espesor en longitud de 1.0 km.

•Carretera Armero–Ambalema–Cambao: cubierta por lodo en longitud de 5km, destruida por arrastre en la vecindad de la zona urbana en 1.0km.

 

•Carretera Armero – Líbano – Murillo: interrupción por derrumbes y cubrimiento por lodo y piroclastos en longitud de 2.5 km. Varios “box-culverts” destruidos.

 

•Carretera–Líbano–Villahermosa–Casabianca: averías en el puente sobre el río Lagunilla y destrucción del puente sobre el río Azufrado.

 

•Carretera Mariquita – Fresno: destrucción del puente sobre el río Gualí.

 

•Carretera Herveo – Casablanca: destrucción del puente sobre el río Gualí.

 

•Caminos vecinales y carreteras veredales en los municipios de Armero, Lérida, Mariquita, Líbano, Villa hermosa y Herveo con daños locales.

 

1.3. Consecuencias sobre los sistemas de conducción de hidrocarburos en la región:

 

Fueron afectados:

•El Poliducto de Caldas (Puerto Salgar – Mariquita –Fresno – Herveo – Manizales – Pereira - Cartago-Yumbo).

•El poliducto Mariquita–Gualanday–Neiva.

•El Oleoducto Dina (Huila) Puerto Salgar.

•El Poliducto Medellín–Cartago.

 

Estos daños causaron la suspensión del abastecimiento normal de combustibles a regiones de los Departamentos de Tolima, Caldas, Risaralda, Quindío, Huila, Caquetá, Cauca y Nariño.

Se interrumpió el transporte de 50 mil barriles diarios (27% de la producción total del país en Octubre de 1985) de crudo para refinación, de los campos del Huila.

 

•Los flujos de lodo destruyeron o averiaron seriamente un puente sobre el río Lagunilla, dos sobre el Gualí, uno sobre el río Claro y uno sobre el Chinchiná.

•Hubo derrame de 11.606 barriles de combustible y 15.200 de crudo.

•Se requirieron variantes de 500 m en tubería de 13 pulgadas del oleoducto y 300 m en 6 pulgadas del poliducto en el área de Armero.

•Variante de 500m y puente provisional para el poliducto de 6 pulgadas de diámetro en el cruce del Gualí más cercano a Mariquita.

•ReparaciónyconstruccióndedefensasdelpuentedeloleoductosobreelGualíaunos5kmaguasabajodelanterior.

•Variantede500mypuenteprovisionalenelríoClaro, afluente del río Chinchiná en la región al occidente del volcán.

Nota: Meses después se construyeron puentes o cruces subfluviales definitivos

 

Las pérdidas de ECOPETROL ascendieron a 1700 millones de pesos; de ellos 500 millones en reparaciones de conductos, 100 millones por derrames de crudos y combustibles, y 1.100 millones por crudos no producidos en los campos del Huila.

La emergencia fue superada por la Empresa en tiempo record, con la participación de Ingenieros y Técnicos del Distrito de Oleoductos, y la colaboración de la Texas Petroleum Co. Y la Houston Oil Colombiana S.A. (HOCOL).

Además, ECOPETROL suministró gratuitamente el combustible de aeronaves nacionales y extranjeras utilizadas en las operaciones de apoyo y rescate, transportó y suministró 3km de tubería para el acueducto de Mariquita y ayudó al restablecimiento de líneas de energía eléctrica y sistemas de comunicación de éste y otros municipios.

 

2. Consideraciones sobre las erupciones volcánicas y sus eventos o manifestaciones asociados.

 

2.1. Aspectos generales:

En o en cercanías de volcanes existen varios mecanismos por los cuales se pueden liberar o producir grandes masas de agua, hielo, nieve y detritos de roca (Pierson, 1989), es decir, los lahares. Estos mecanismos se pueden dividir entre mecanismos volcánicos y no volcánicos.

a) Mecanismos volcánicos: Pueden ser endógenos (erupción volcánica, fuerzas del magma sobre el cono volcánico y erupción de lodo y detritos de roca) o exógenos (explosiones piroclásticas, flujos de lava y piroclásticos, erupciones sub glaciales, erupciones a través de un lago cráter, falla de presas por flujo de detritos volcánicos y lluvias intensas sobre volcanes).

b) Mecanismos no volcánicos: También se pueden clasificar como endógenos (sismos y alteración hidrotermal de rocas) o exógenos (descongelamiento de glaciares, formación de presas naturales inestables, deslizamientos en cráteres y lluvias fuertes).

 

2.2. Magnitud y caudal del Lahar de Armero:

a) En los lahares Azufrado - Lagunilla-Armero se suministraron a las cabeceras de estos ríos unos 20 millones de m3 de agua, hielo en fusión, piroclastos, lavas meteorizadas, suelos, etc, volúmenes iniciales que se fueron aumentando a medida que los lahares se desplazaron por ambos cauces erosionando los en altísimo grado e incorporando depósitos aluviales antiguos y recientes, suelos residuales, rocas, cultivos y semovientes y restos de viviendas, puentes u otras estructuras.

 

El depósito formado en Armero y sus alrededores cubrió 3387 hectáreas. Con un espesor promedio del depósito cercano a los 3m resulta un volumen total del depósito en la región de Armero de 101´600.000m3, que corresponde a una “relación de engorde “del lahar entre 3 y 4 veces el volumen inicial.

 

b) El caudal promedio mínimo (de estiaje) del Lagunilla se estimó en 37.5 m3/s y el máximo en 350 m3/s. Como puede verse en la Tabla10, el caudal calculado en Armero en el evento de noviembre de 1985 fue de 17.403 m3/s.

 

 

3. Mitigación del riesgo volcánico por Lahares:

a) Los resultados anteriores hacen impráctica cualquier obra de Ingeniería Civil tendiente a controlar o evitar daños por eventos similares, salvo muros y canales de encauzamiento y normatividad sobre construcción por encima de los niveles máximos esperados.

b) En relación con la población de la zona amenazada por lahares las medidas de mitigación parecen reducirse a la zonificación de amenaza, vulnerabilidad y riesgo, elaboración de los mapas correspondientes, evitar la fundación de nuevos centros poblados, el retiro y reubicación de los existentes, la instrumentación y colocación de sistemas de alarma y de rutas de evacuación y la preparación de la comunidad (mejoramiento de la percepción del riesgo) con difusión de conocimientos, simulacros etc.

 

c) En relación con centros poblados (por ejemplo barrios de las ciudades de Mariquita y Honda respecto del río Gualí), viviendas, escuelas u otras edificaciones, ya existentes en orillas de cauces y zonas vecinas a éstos amenazadas por lahares, deben implementarse Planes de Contingencia adecuados y preparar al personal profesional y técnico y a los habitantes en los aspectos tratados en el literal b.

d) En relación con los cruces de corrientes de agua principales, los puentes de carreteras y los cruces aéreos de los sistemas de transporte de hidrocarburos, en especial, se debe tener en cuenta que la socavación (erosión) lateral y de fondo de un cauce producida por un lahares mucho mayor que la debida a eventos extremos de naturaleza hidrológica.

 

En consecuencia, en el caso de diseños de cruces sub fluviales de oleoductos y gasoductos, la profundidad y longitud de aquellos debe ser bastante mayor que las dadas por los estudios convencionales basados en el comportamiento hidráulico e hidrológico normal de las corrientes.

 

e) Para puentes de carreteras y cruces aéreos de oleoductos y gasoductos, la longitud y gálibo deben ser bastante mayores que los resultantes de las condiciones hidrológicas, hidráulicas y geotécnicas normales.

f) En los estudios de trazado o selección de ruta de nuevos sistemas lineales, al tener que pasar por cercanías de volcanes activos desde luego si éstos tienen casquetes de hielo y nieve (por ejemplo los volcanes Tolima, Santa Isabel, Ruiz y Huila), es indispensable la consulta de los estudios vulcanológicos previos y de las estadísticas sobre la posible historia de generación de lahares. Conviene realizar la evaluación geomorfológica de la zona, orientada a establecer rasgos o señales de ocurrencia de lahares en el pasado

 

Agradecimientos

 

El autor presenta sus agradecimientos a las siguientes personas:

 

•Al destacado Ingeniero Consultor y Profesor Universitario Jaime Suárez Díaz, por haber propuesto mi participación en este Congreso a los organizadores del mismo.

 

•A los estudiantes de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Colombia Cristian Javier Zapata Cagua y Samantha Alarcón Caro, Auxiliares de Ingeniería de IGL, por su ayuda en la elaboración de la presente conferencia

INVESTIGACIÓN Y EXPERIENCIA

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 IX CICES y II ISI

IX Congreso Iberoamericano de Control de Erosión,y Sedimentos
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CHILE, SEPTIEMBRE 2018

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Canalización con Geomanta Charqueadas

Publicado en Noticias

Jefferson Almeida Prado

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Alan Donassollo

Maccaferri de Brasil, Porto alegre, Brasil, Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

José Roberto de Campos Costa Junior

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RESUMEN:

Este material abordará la aplicación de un revestimiento con geomanta en el canal trapezoidal de drenaje de la Fábrica de Módulos IESA en la ciudad de Charqueadas, Rio Grande do Sul. Con la construcción del nuevo patio industrial, el área de contribución sería totalmente impermeabilizada, aumentando así el caudal de escorrentía y disminuyendo el de infiltración. Con este aumento de caudal en la escorrentía superficial, hubo necesidad de crear canales y canaletas para el drenaje del área en cuestión, con el fin de evacuar el volumen de agua de las áreas edificadas. Para el revestimiento superficial de los canales de drenaje, fueron utilizadas geomantas tridimensionales con filamentos gruesos de polipropileno dispuestos aleatoriamente y soldados en los puntos de contacto, las cuales presentaban índices de vacíos superiores a 90%. Tal material de revestimento, además de haber protegido superficialmente las márgenes de los canales contra las erosiones provenientes de los esfuerzos de arrastre del agua, también propicio un anclaje para la vegetación desarrollado por los vacíos del material, hecho que aumentó el esfuerzo de arrastre resistente del revestimiento.

PALABRAS-CLAVE: Canalización, Revestimiento, Geomanta.

1 INTRODUCCIÓN

Para el drenaje del área impermeabilizada de la Fábrica de módulos IESA (Figura 1), fueron diseñados canales trapezoidales responsables por la escorrentía final del agua pluvial en el patio industrial. El desafío para la obra en mención era la definición de un revestimiento que pudiera atender los siguientes requisitos:

 Bajo costo, para economía de la obra

 Productividad, para liberar otros frentes de trabajo

 Velocidad admisible de 2m/s

 Permeabilidad

 Flexibilidad

 

 

 

La solución que más atendía los requisitos mencionados anteriormente fue la geomanta MacMat S de Maccaferri (Figura 2), compuesta por filamentos gruesos de polipropileno que forman una capa tridimensional y presentan un 90% de vacíos. La aplicación de la geomanta en la estructura de drenaje propiciaría una protección superficial del perímetro mojado del canal contra la acción de los esfuerzos de arrastre del agua, presentes en la interfaz del suelo con el medio líquido.

 

2 DESCRIPCIÓN

Los motivos principales que determinaron la utilización de la geomanta como revestimiento de los canales de drenaje fueron: el bajo costo del material y su buena productividad ejecutiva. La geomanta, por tratarse de un material con 90% de vacíos, se torna un revestimiento totalmente permeable, hecho que agrega algunas ventajas adicionales a la solución. Con una alta cantidad de vacíos, se puede obtener una óptima integración con el medio ambiente, permitiendo el crecimiento de la vegetación local por dentro de la manta, devolviendo así a la margen natural casi todas sus características ambientales después de la ejecución de la obra. Otros puntos importantes para canales de drenaje revestidos con geomantas permeables son, permitir que parte de la escorrentía sea absorbida por el suelo de la base y de las márgenes en los periodos de sequía, y también, con un contra flujo aliviar los niveles freáticos del área paralela al canal.

Cuando la escorrentía alcanza un elevado nível de agua en un canal trapezoidal, se puede concluir que el nivel freático presente en el suelo acompaña la escorrentía en altura. Sin embargo, durante el rebajamiento de la lámina de agua, se tiene una situación crítica, principalmente si es observada desde el punto de vista geotécnico, porque cuando la escorrentía es totalmente rebajada, el nivel freático del suelo también sufre un rebajamiento pero a una velocidad inferior, pues el agua necesita percolar entre las partículas sólidas para concluir el proceso (Figura 3).

 

Para el rebajamiento mencionado, el 90% de vacíos presentes en la cara de la geomanta es importante para facilitar el alivio y el rebajamiento del nivel freático en las márgenes del canal.

Durante el periodo de sequía, los niveles freáticos se mantienen bajos en relación a los periodos lluviosos, y con la llegada de un nuevo caudal sobre el canal en estas situaciones, una parte del volumen de agua puede ser absorbida por el propio suelo de las márgenes y del fondo, disipando el volumen total de agua a ser drenado. Esto es posible pues la cara del revestimiento con geomanta no crea obstáculos significativos en la interfaz del suelo con el agua.

La geomanta aplicada como revestimiento de los canales de drenaje garantizó algunos beneficios adicionales para la obra, como la integración con el medio ambiente local. La integración de la geomanta con el medio ambiente ayuda en el anclaje de las raíces de la vegetación (Figura 4), aumentando así el esfuerzo de arrastre admisible de la solución. Adicionalmente, la vegetación no encuentra obstáculo para desarrollarse entre los filamentos de polipropileno del revestimiento, lo que facilita su crecimiento y ayuda en la creación de una protección adicional al material.

 

 

3 METODOLOGÍA DE EJECUCIÓN

Debido a la presencia de drenaje en diversos trechos de la Fábrica de Módulos IESA sobre la geomanta, las secciones transversales del canal tuvieron geometrías bastante heterogéneas en los tres trechos de drenaje, puesto que las áreas de contribución se alteraban a lo largo del canal. De esa manera, en la Tabla 1. y en la Figura 5. se pueden ver las medidas y la geometría de las secciones transversales presentes en los canales de drenaje. 

 

Con las dimensiones variadas de las secciones trapezoidales, fue posible atender la necesidad de caudal de cada trecho, reduciendo los costos de materiales y ejecución.

La instalación de la manta tridimensional después de la regularización de los taludes es realizada manualmente sin necesidad de utilización, inversión en equipos especiales o mano de obra especializada, siendo ejecutada por sirvientes encargados, necesitando apenas de una orientación técnica del diseñador o del fabricante (Figura 6).

 

 

La manta es fijada con ganchos metálicos en formato L o U (con un doblez en la extremidad de 10 cm) y longitudes variadas de 20 a 60 cm. Esta longitud es definida en el lugar y puede ser alterada en función del tipo de suelo presente en los taludes, pues en suelos más cohesivos pueden ser utilizados ganchos más cortos (de 20 cm), y en suelos más arenosos es necesario utilizar ganchos más largos. Así, en esta obra fueron utilizados ganchos con longitud media de 40 cm (Figura 7).

 

Siendo parte de la instalación, se hace necesario ejecutar una zanja de anclaje superficial (0.50m de profundidad x 0.50m de ancho, Figura 8) en la cresta del talud, pues evita que la manta se suelte y permite una mejor protección de la parte alta del talud contra procesos erosivos.

 

Comics de instalación - Maccaferri

En la Tabla 2, se pueden observar los datos referentes a la ejecución de las canalizaciones de drenaje con Geomantas. Tal como fue mencionado, la obra presentó un alto desempeño productivo, siendo finalizada en 61 días por un equipo de 5 personas.

 

 

 

 

3 CONCLUSIÓN

La obra fue concluida dentro del plazo estimado por el cliente, presentando una alta productividad debido a lo innecesario de utilizar mano de obra especializada y equipos especiales. Aunque en los trechos con presencia de lámina de agua de hasta 30 cm, la ejecución de la geomanta fue realizada por el mismo método ejecutivo descrito anteriormente. Además de los beneficios ejecutivos, la solución con geomanta fue la propuesta más viable económicamente para la protección de los canales de drenaje contra las erosiones de la escorrentía. Debido a la gran cantidad de vacíos presentes en este revestimento, la obra presentó una óptima integración con el medio ambiente, pues permitió nuevamente el desarrollo de la vegetação local en la cara del canal, incluso con sus raíces reforzadas por la presencia del geosintético, hecho que aumentó la resistencia a la escorrentía de la manta y devolvió a la margen características ambientales similares a las presentadas antes de la realización de la obra. También se puede concluir que la permeabilidad del revestimiento permitió un alivio de las corrientes presentes en el nivel freático hacia la parte interior del canal, ayudando de esta forma en la estabilidad geotécnica de la margen. El canal está en pleno funcionamento, cumpliendo la propuesta inicial de proteger las márgenes y el fondo contra procesos erosivos oriundos de la escorrentía y de las intemperies.

AGRADECIMIENTOS

Nos gustaría agradecer a IESA que nos dio la oportunidad de suministrar nuestros materiales y también nuestro apoyo técnico para tal canalización. Adicionalmente, nos gustaría agradecer por toda la información suministrada por IESA, pues contribuyó para la elaboración de este trabajo.

 

REFERENCIAS

MACCAFERRI DO BRASIL. Revestimentos de Canais e Cursos de Água (2009). São Paulo, p. 21-63.

MACCAFERRI DO BRASIL. Comics de instalação (2010). São Paulo.

 

MACCAFERRI. Double Twist Wire Mesh Products for The Restoration of Fluvial Environments. Itália.

éxito en zerosion

Publicado en Noticias

La 3ª Edición del Premio  Zerosion, se celebró en el auditorio de Caja Rural de Granada. Estuvieron presentes la Delegada Territorial de las Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial, Inmaculada Oria el Delegado Territorial de las Consejería de  Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Manuel García CerezoDelegada Territorial de Fomento y Vivienda de Granada, Mariela Fernández-Bermejo; la Vicepresidenta II Diputación provincial de Granada, Mª Ángeles Blanco.

 

Por IecaIberoamerica  estuvieron profesionales reconocidos por su compromiso con el suelo , el agua y el aire:  Pablo García, Ricardo Schmalbach, Craig Benson, y además todos los que hicieron posible este premio> Valentin Contreras, Admiración Aguilar Y Beatriz Gonzalez.  Para más información: https://www.bioingenieriadelpaisaje.com/noticias/gala-tercera-edicion-de-los-premios-zerosion/

 

 

IX CICES Y II ISI

Publicado en Noticias

IX Congreso Iberoamericano de Control de Erosión y Sedimentos y

 II Congreso Iberoamericano de Sedimentos y Ecología

 

IECAIBEROAMERICA, (Asociación Iberoamericana para el Control de la Erosión y Sedimentos) , la Universidad de Chile e ISI UNESCO se unen en esta ocasión para realizar el IX Congreso sobre Control de Erosión y Sedimentos (IX CICES)  y II Congreso Iberoamericano de Sedimentos y Ecologia,  (II ISI) en Septiembre de 2018 en la ciudad de Santiago de Chile .

 

Deseamos promover una actitud preventiva y generar conocimiento para remediar los problemas de  erosión y sedimentos.  En la situación actual de cambio climático, y que específicamente se evidencia por  los desastres ocurridos recientemente en nuestro continente.

 

Nuestra visión será multidisciplinaria permitiendo así una aproximación más certera a la problemática, soluciones y  compromiso con el ambiente y su protección.

Le invitamos a relacionarse con profesionales, empresas de la industria y sus experiencias, al igual que investigadores, académicos e instituciones, en este encuentro en  Santiago de Chile.

 

Envíenos el abstracts de su experiencia o investigación antes del 15 de marzo  y participe como conferencista en nuestro evento que será realizado en el Hotel Sheraton de Santiango de Chile los dìas 26,27,28 y 29 de septiembre de 2018, con cursos precongreso el dìa 25.

 

Las ponencias serán de dos tipos:

Ø  Socialización de un trabajo investigativo en curso o terminado cuyos resultados han sido obtenidos.

Ø  Socialización de un caso exitoso de control de erosión realizado en los últimos 5 años.

 Las áreas temáticas son en procesos y control de:

·         Erosión Eólica

·         Erosión En Canales y Cursos de Agua

·         Erosión en Pendientes y Taludes

·         Erosión por Gravedad, Movimientos en Masa, Aluviones y Movimientos de Rocas

·         Erosión Costera

·         Erosión en Relaves Mineros

·         Erosión en Infraestructura (edificaciones, puentes, caminos de tierra, carreteras, vias ferreas, etc.)

·         Erosión Urbana y Paisajismo

·         Ecología y Sedimentos

·         Legislación en Torno a la Erosión y los Sedimentos

·         Otras áreas

 

 

Escríbase con anticipación y disfrute de tarifas especiales.

 

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Autor

Machado Charry, Jenny*; VillegasPalacio**, Clara; Loaiza Usuga, Juan**.

* Estudiante de Doctorado en Ingeniería – Recursos Hidráulicos. ** Profesor Asociado. Facultad de

 

Minas. Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín

 

I. PRESENTACIÓN

El siguiente trabajo corresponde a un avance teórico y metodológico del proyecto de Tesis Doctoral en ejecución denominado “Riesgo de pérdida del servicio ecosistémico intermedio de control de erosión por cambios en el capital natural del suelo. Caso de estudio: Cuenca de Riogrande, Departamento de Antioquia”, esta investigación pertenece al Programa CTI ejecutado por redes de Conocimiento COLCIENCIAS (Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación), titulado “Programa de investigación en la gestión del riesgo asociado con cambio climático y ambiental en cuencas hidrográficas”.

Para evaluar el riesgo de pérdida de un servicio ecosistémico, específicamente para este caso, un servicio prestado por el suelo como es el control de la erosión, se retoman dos campos de la investigación principales, los servicios ecosistémicos de regulación asociados al suelo y los modelos de riesgo por cambio ambiental, la información obtenida de estos campos, permite la espacialización de áreas en una cuenca de orden regional, con diferentes grados de riesgo futuro por pérdida del servicio ecosistémico. El servicio ecosistémico denominado “control de la erosión” requiere para su definición y evaluación el conocimiento del Capital Natural del suelo (CNS) y su cambio en el tiempo antropogénico y la evaluación del riesgo de pérdida del servicio es posible a partir de la información de la Vulnerabilidad del CNS, que determina las condiciones actuales para la provisión del servicio frente a amenazas asociadas al cambio ambiental tanto de origen exógeno como endógeno.

 

II. OBJETIVOS DEL TRABAJO

El objetivo central de esta investigación es evaluar espacial y temporalmente el riesgo de la pérdida del servicio ecosistémico intermedio del control de la erosión hídrica, asociado a cambios en las coberturas. Para su consecución se trazaron cuatro objetivos específicos:

OE1: Construir un marco conceptual que permita la definición del control de la erosión como un servicio ecosistémico intermedio de regulación a partir del concepto de capital natural de los suelos y su vulnerabilidad. OE2: Elaborar un marco conceptual y metodológico para la evaluación del riesgo de pérdida del servicio ecosistémico intermedio de control de erosión válido para cuencas andinas.

OE3: Caracterizar el capital natural de los suelos en la zona de estudio en función de sus características físicas y químicas que determinan su vulnerabilidad frente a los cambios en las coberturas.

OE4: Evaluar la vulnerabilidad resultante del capital natural suelo en la zona de estudio a partir de los cambios de las coberturas.

OE5: Evaluar el riesgo de deterioro o pérdida del servicio ecosistémicos del control de erosión a partir de la vulnerabilidad del capital natural actual, bajo diferentes escenarios de cambios en las coberturas.

III. MARCO TEÓRICO

Con una mirada sistémica sobre la degradación de suelos por erosión, Nachtergaele et al. (2009) abordan el tipo de relación que existe entre los servicios ecosistémicos y la degradación de tierras, definiendo esta última como “la reducción de la capacidad de la tierra para proveer bienes y servicios ecosistémicos y asegurar sus funciones sobre un periodo de tiempo para sus beneficiarios”. Así dentro del grupo de los servicios de regulación provistos por los suelos, se encuentra el control de la erosión, la regulación del clima, la regulación hídrica, la regulación de gases y la regulación de la calidad del agua (Wallace 2007; Haygarth y Ritz 2009; Guerra et al. 2014), los cuales pueden verse amenazados por fenómenos derivados del cambio ambiental, y que a su vez potencialmente afectan de manera negativa la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas (Robinson, et al, 2013; Collins et al, 2012; Dominati, et al., 2010).

Con el fin de diseñar programas de gestión y manejo del ecosistema suelo que prevengan la pérdida o deterioro de tales servicios se hace necesario conocer dos aspectos fundamentales. En primer lugar es necesario conocer los posibles escenarios de cambio ambiental que afectan el capital natural como son los asociados a los diferentes usos de los suelos con las respectivas modificaciones en las coberturas de la tierra (Burkhard et al., 2012; van Oudenhoven et al., 2012; Collins et al., 2011), llevando en últimas a la degradación o pérdida de servicios ecosistémicos con las consecuentes disminuciones de bienestar en los sistemas sociales (Füssel, 2007; Metzger et al., 2006; Olmos, 2001; Blaikie, 1996). El segundo aspecto, parte de la necesidad de definir indicadores ecológicos espacio – temporales con base en la evolución del CNS, que puedan evaluar el riesgo de pérdida o degradación en la provisión de los servicios provistos por los suelos, de tal forma que permitan diseñar políticas de manejo acordes con dicho riesgo (van Oudenhoven et al., 2012; Burkhard et al., 2010).

IV. ESTADO DE LA INVESTIGACIÓN

A continuación presenta el avance de la investigación específicamente en los dos primeros objetivos, que buscan definir marcos conceptuales relacionados a: Capital Natural del Suelo (CNS), servicios ecosistémico de regulación (SER), servicio ecosistémico de regulación de control de la erosión (SERCE) y vulnerabilidad del capital natural del suelo (VCNS), las definiciones presentadas a continuación son adaptadas a partir de los desarrollos teóricos actuales, que permiten posteriormente su uso para el desarrollo del marco conceptual de riesgo por perdida del SERCE. Finalmente se presenta un avance de la investigación referente a un marco metodológico para la evaluación del riesgo de pérdida del servicio ecosistémico intermedio de control de erosión, válido para cuencas de media montaña utilizando como caso de estudio la cuenca de Riogrande en el departamento de Antioquia.

 

1. Servicio Ecosistémico de Regulación de Control de la erosión (SERCE):

De acuerdo a Fisher (2009), los servicios ecosistémicos son los aspectos y características de un ecosistema que producen de forma activa o pasiva bienestar humano. Para este trabajo se retoma este marco conceptual el cual define dos características de los SE, primero son fenómenos ecológicos y segundo no tienen que ser utilizados directamente por el hombre, e incluyen la organización y estructura de los ecosistemas. En esta línea, es importante aclarar, que los procesos ecosistémicos son las interacciones (eventos, reacciones u operaciones) entre los elementos bióticos y abióticos de los ecosistemas que dan lugar a un resultado definitivo y donde, en términos generales, estos procesos implican la transferencia de energía y materiales, y mientras los elementos de los ecosistemas (bióticos y abióticos) son generalmente entidades tangibles descritos en términos de cantidad, los procesos son las operaciones y las reacciones que se describen en términos de tasas, de manera que mientras los procesos aseguran el funcionamiento del ecosistema, los servicios son los flujos derivados de los procesos (Wallace, 2007).

Siguiendo el llamado que hizo Daily (1997) sobre la importancia de caracterizar los servicios ecosistémicos proporcionados por los suelos (SES) y estudiar las interrelaciones entre ellos, Robinson et al. (2009) y Dominati et al. (2010), aportaron un enfoque muy importante a partir de diferenciar entre procesos y servicios ecosistémicos del suelo, vincularon éstos de manera integral a la base del conocimiento del capital natural del suelo (CNS).

Para este este trabajo, y retomando los avances de estos autores y otros se define CNS como los flujos constantes de energía y materiales que a partir de procesos físicos, químicos y biológicos permiten la formación de nuevo suelo, determinando i) las existencias de suelos, con sus respectivas propiedades inherentes y manejables, ii) los procesos de soporte que aseguran el funcionamiento del ecosistema, iii) la respuesta de este frente a procesos de degradación, y iv) la capacidad del suelo para proveerservicios ecosistémicos requeridos para un uso específico de la tierra (adaptado de Wallace, 2007; Palm et al., 2007; Dominati et al., 2010; Braat y de Groot, 2012; Robinson et al., 2013, Dickie, 2014; Hewitt et al., 2015).

A partir del enfoque de “Calidad del suelo” (USDA y NRCS 1999, 2001) se puede evaluar con el uso de indicadores físicos, químicos y biológicos del mismo, cuándo un tipo de suelo es más o menos vulnerable frente a un cambio. Sin embargo, dado que nuestro propósito es integrar estos conceptos al enfoque de CNS y SE es necesario considerar dos aspectos, primero el conocimiento de los tipos de propiedades del CNS que permiten caracterizarlo y cuantificarlo y el segundo es la evolución de éste en el tiempo, lo que definirá su vulnerabilidad y por ende su capacidad de prestación de servicios.

Con respecto al conocimiento de los tipos de propiedades del CNS, estudios anteriores han reconocido dos tipos de propiedades del CNS: las propiedades inherentes y las propiedades dinámicas o manejables (USDA y NRCS 2008; Robinson et al., 2009; Dominati et al. 2010; Samarasinghe et al. 2013). Las propiedades inherentes son inalterables porque no cambian considerablemente con el uso del suelo (por ejemplo: la textura, el tipo de arcilla, la mineralogía) y proporcionan un indicador del estado de las reservas de capital natural del suelo en un momento dado en el tiempo, y están en función de los factores formadores de los suelos.

Las propiedades dinámicas o manejables son aquellas que pueden cambiar con el uso o a través de las condiciones ambientales (por ejemplo: el contenido de materia orgánica, la actividad biológica, contenido de carbón estabilidad de los agregados, la infiltración, la fertilidad del suelo, la porosidad, la densidad aparente, la temperatura). Aunque varias propiedades dinámicas del suelo son evaluadas por los levantamientos de suelo, el efecto del uso del suelo sobre estas propiedades no se ha evaluado, ignorando la evolución en el tiempo del CNS (USDA y NRCS 2008; Hewitt et al. 2015).

Así mismo, Robinson et al. (2013), diferencian dos tipos de servicios ecosistémicos de los suelos, los servicios ecosistémicos intermedios (SEI), basados en la estructura y los procesos del capital natural, que incluyen los servicios de soporte y regulación, y que no tienen un beneficio directo reconocido a la antropósfera, y los servicios ecosistémicos finales (SEF), como son los de provisión y culturales, que proveen beneficios a los grupos sociales para ser disfrutados, consumidos o utilizados en pro de su bienestar (Boyd y Banzhaf 2007; Fisher et al. 2009).

Una vez comprendido que los servicios ecosistémicos asociados al CNS, son los flujos derivados del funcionamiento CNS, revisemos como se definen los servicios de regulación y para ello encontramos que los servicios de regulación inicialmente fueron definidos inicialmente por De Groot (2002) como las “funciones de regulación” haciendo referencia a la capacidad de los ecosistemas para regular los procesos ecológicos esenciales y los sistemas de soporte de vida a través de ciclos biogeoquímicos y otros procesos de la biosfera, así como de mantener la salud de ecosistema. Posteriormente el MEA (2005) y el TEBB (2010) definen los servicios de regulación como los beneficios que obtienen las personas de los procesos de regulación de los ecosistemas que se relacionan con la capacidad del ecosistema de autorregulase, absorber las emisiones humanas, reciclarlas y permanecer estables, proporcionando las condiciones necesarias para la prestación de otros servicios.

Para este estudio se define, retomando estos avances conceptuales, el concepto de servicios de regulación del suelo (SRS), como los servicios que están basados en la estructura y los procesos del capital natural del suelo, que permiten al ecosistema autorregulase y permanecer estables, proporcionando las condiciones necesarias para la prestación de otros servicios y además que no tienen un beneficio directo a la antropósfera (adaptado de Robinson et al, 2013; MEA, 2005; TEEB, 2010).

 

Existen diferentes tipos de clasificación para los de servicios de regulación de los suelos (SRS) que depende del marco conceptual utilizado por diferentes autores y el objeto de la investigación, por ejemplo, para los suelos y usos de la tierra en el Reino Unido Haygarth y Ritz (2009), definieron los servicios de regulación del suelo como la calidad del agua, la regulación del suministro de agua, la regulación de gases, la regulación del clima y el control de la erosión, los cuales fueron retomados por la clasificación del MEA (2005) pero adaptados a nivel nacional. Mientras que autores como Dominati et al. (2010) con un enfoque más integral para el manejo del suelo, definen los siguientes servicios de regulación: mitigación de inundaciones, filtración de nutrientes, control biológico de plagas y enfermedades, reciclaje de residuos y desintoxicación, almacenamiento de carbono y regulación de gases como N2O y CH4.

 

Jónsson et al. (2016) realizaron una revisión de los autores que han trabajado directamente o mencionado en sus investigaciones los SES, con base en 4 cuatro criterios 1) la relación entre el capital natural del suelo y los SES, 2) clasificación de los diferentes servicios; 3) los potenciales beneficiarios de los SES y 4) la forma de valorar económicamente los beneficios. Y concluye que algunos de los marcos pueden cumplir con hasta tres de los criterios (Daily et al., 1997; Dominati et al, 2010), por lo tanto quedan cortos para valorar los SES de manera holística, además los marcos revisados fueron creados con diferentes objetivos específicos, por ejemplo, mirando a la gestión escenarios (Andrews et al., 2004), la importancia de la fauna del suelo en lo SES (Barrios, 2007; Lavelle et al., 2006), y las funciones de SE en el contexto de la producción agrícola (Sandhu et al, 2010; Swinton et al., 2007; Zhang et al., 2007).

Es así que para algunos autores el servicio ecosistémico de los suelos denominado como “control de la erosión”, es mencionado por ejemplo por Wall et al. (2004), a partir del papel especifico de la biota en éste; Haygarth y Ritz (2009), con una mirada hacia la función de retención suelo dentro de un ecosistema; Lavelle et al. (2006) desde la función de los invertebrados en la creación de rugosidades en la superficie del suelo y de estructuras biogénicas. En algunos marcos conceptuales este servicio es nombrado como “prevención de la erosión” (TEEB, 2010), o “regulación de la erosión” MEA (2005) desde la mirada del uso de la tierra y de manejo del cultivo que incrementa la degradación de los suelos, o como “retención de suelos” por Zhang et al. (2007) dando énfasis en la importancia del mantenimiento de la estructura del suelo para el manteniendo los nutrientes en su lugar y disponible para los cultivos, o como una categoría asociada a la regulación de flujos para la estabilización y el control de las tasas de erosión (HainesYoung et al., 2013).

Con una mirada de la valoración económica de los suelos, Jónsson et al. (2016) retoma los servicios definidos por Dominati et al. (2010) y para el caso del control de la erosión que es nuestro servicio de interés, queda incluido dentro del denominado control hidrológico el cual está definido como la regulación de la escorrentía del agua a través de su almacenamiento y retención, el cual disminuye el impacto de las inundaciones, la sequía y la erosión.

 

Por esta razón, desde el enfoque del marco conceptual del CNS y SE esta investigación requiere de un concepto más integral del servicio de control de la erosión, y por tal motivo para este trabajo se presenta la siguiente definición preliminar, encontrando que el servicio ecosistémico de regulación de control de la erosión (SERCE) es un servicio ecosistémico intermedio que depende del mantenimiento y funcionamiento de la estructura del CNS, determinado por el estado de las propiedades inherentes y dinámicas de éste y que permite la retención de suelos bajo los diferentes usos de la tierra, la disminución de la degradación de suelos por erosión y la prestación de otros servicios como los de provisión y culturales que son aprovechados directamente por el hombre.

Finalmente con base en este desarrollo conceptual, proponemos en la Figura 1 un esquema para representar la interrelación existente entre el CNS y la provisión de SERCE, al sistema social bajo el enfoque de cascada, y el cual muestra los diferentes vínculos entre el ámbito ecológico y social, mostrando cómo a partir del funcionamientodel CNS, éste se traduce en la oferta de SE, diferenciando los Servicios ecosistémicos intermedios (SEI) de los servicios ecosistémicos finales (SEF), que resultan desde el ámbito social, cómo los sistemas sociales aprovechan los SE para la satisfacción de necesidades. También se observa la incidencia sobre el CNS de la captura de dichos beneficios lo cual le confiere un carácter dinámico al análisis ya que implica la evaluación de cómo las acciones humanas influyen en las propiedades del CNS en el tiempo.

1. Riesgo de Pérdida del Servicio Ecosistémico de Regulación de Control de la Erosión (SERCE)

Para evaluar el riesgo de pérdida del SERCE, debemos comprender el concepto de riesgo y para ello partimos del modelo conceptual de Cardona (2006), donde el riesgo es función de dos variables: la amenaza Ai, entendida como la probabilidad de que un suceso con intensidad mayor o igual a i se presente durante un periodo de tiempo t, y la vulnerabilidad Ve, entendida como la predisposición intrínseca de un elemento e a ser afectado, o de ser susceptible a sufrir un daño ante la ocurrencia de un suceso con intensidad i, así:

Riet = F (Ai,Ve)t

Dentro de esta ecuación, la amenaza se entiende como un evento físico potencialmente dañino (EIRD, 2009) cuya calificación y grado de peligrosidad está determinada por la exposición de los elementos en condiciones de vulnerabilidad dentro de su área de afectación o incidencia (Narváez et al., 2009).

Las amenazas dentro del enfoque de los servicios ecosistémicos corresponden a los posibles escenarios de cambio ambiental, el cual es definido como el resultado de las consecuencias directas e indirectas no solo del cambio climático sino de las actividades humanas (Gardi et al., 2014; Millennium Ecosystem Assessment; 2005; Steffen et al., 2005), generando cambios de orden exógenos (i.e. cambio climático) o endógenos (i.e. cambio en los usos del suelo), estos últimos con las respectivas modificaciones en las coberturas vegetales (Collins et al. 2011 Burkh;ard et al. 2012; Van Oudenhoven et al. 2012).

Para la presente investigación, la amenaza a la cual está enfrentado el CNS está dada por la transición en las coberturas de la tierra, lo que conlleva entonces a evaluar la vulnerabilidad del CNS frente a la dinámica de dichas coberturas, en un tiempo antropogénico estimado y para un espacio específico. Diversos autores han presentado diferentes conceptualizaciones y terminologías sobre el concepto de vulnerabilidad, especialmente en las investigaciones dirigidas al cambio climático global, para diferentes contextos sociales y ambientales y a diferentes escalas, utilizando generalmente los términos de exposición, sensibilidad, capacidad de adaptación, potencial de impacto y resiliencia, para luego involucrarlos como variables o factores de la vulnerabilidad de los sistemas socioecológicos potencialmente afectados (Adger, 2006; Füssel, 2007; Metzger et al., 2005; Turner et al., 2003). Metzger et al. (2006) definen la vulnerabilidad ecosistémica como el grado en que un servicio ambiental es sensible al cambio global y De Lange et al. (2010), como el potencial de un ecosistema para responder ante un vector de cambio en un determinado tiempo y espacio.

En línea con lo anterior, pero en el contexto del análisis del SERCE, se define la vulnerabilidad del capital natural del suelo (VCNS) como la capacidad del CNS, para garantizar su funcionamiento y la prestación de servicios ecosistémicos, frente a las amenazas asociadas al cambio ambiental. Dicha capacidad de respuesta está en función de sus propiedades inherentes y dinámicas, y de los cambios del cambio en el uso del suelo para un espacio y tiempo determinado (adaptado de Metzger, 2006; De Lange et al., 2010; Turner, 2010, Gunderson et al, 2002).

De esta forma para un análisis de riesgo de pérdida de un servicio ecosistémico se requiere comprender cómo diferentes tipos y niveles de amenaza inciden sobre la vulnerabilidad del capital natural del suelo (VCNS), y para ellos es indispensable cuantificar las reservas del capital natural para determinar sus transformaciones en el tiempo y su capacidad para la prestación de servicios a sistemas sociales para un periodo dado.

Con respecto a las transformación el CN en el tiempo, Robinson et al. (2012) señalan que el CNS se puede transformar en escalas de tiempo antropogénicas generando cambios de estado del mismo y determinando a su vez cambios en los servicios ecosistémicos ofrecidos por él (Robinson et al., 2012). Definiendo los estados posibles del CNS:

(i) El estado “inherente” que podría pensarse como un estado no perturbado, cuando no ha habido cambios en las características de usos y coberturas de la tierra que hayan inducido a modificaciones en las propiedades dinámicas del capital natural suelo,

(ii) El estado “actual” correspondiente al estado real o presente, tras los cambios de los usos y las coberturas de la tierra en un tiempo dado que generan cambios en las propiedades dinámicas del CNS y uso del suelo.

(iii) El Estado futuro o alcanzable que hace una proyección del CNS bajo diferentes escenarios de uso y cobertura con sus consecuentes cambios en las propiedades dinámicas. De esta forma, los cambios de estado responden a la respuesta de las propiedades dinámicas de dicho capital por la actividad antropogénica y determinan el incremento o la pérdida de los servicios ecosistémicos.

En línea con lo anterior y considerando los estados del CNS definidos por Robinson et al (2012) se pueden definir dos tipos de vulnerabilidad del CNS como se presenta en la Figura 2.

i) La vulnerabilidad inherente está asociada con el estado inherente del CNS en donde las propiedades dinámicas no han sido modificadas por cambios en las coberturas vegetales y uso del suelo.

ii) La vulnerabilidad actual del CNS corresponde al estado actual del capital natural posterior a los cambios de las coberturas vegetales y uso en el tiempo y que se refleja en las propiedades dinámicas del CNS.

2. Marco metodológico para la evaluación del riesgo de pérdida del servicio ecosistémico intermedio de control de erosión.

Actualmente, algunos trabajos han evolucionado tanto en la evaluación como en el mapeo del SE del suelos, con respecto al SE de control de la erosión, autores como Fuet al. (2011), proponen para la meseta de la China un indicador del Servicio de Control de la erosión a partir de la Ecuación Universal de Pérdida del Suelo (USLE, Wischmeier y Smith, 1965); Guerra et al. (2014, 2016) van más allá para el caso de la municipalidad de Portel en Portugal, y en los países europeos del Mediterráneo, incorporando los conceptos la provisión actual del servicio ecosistémico y la capacidad de provisión del servicio, en función de la identificación del impacto estructural del suelo y el impactomitigado utilizando también la Ecuación Universal de Pérdida del Suelo. Más recientemente Hewit (2015) hizo la evaluación del CNS para 5 servicios asociados con la filtración de nutrientes para la cuenca de Wairarapa en Nueva Zelanda, basado en los principios de la evaluación de tierras (FAO, 1976), donde se definen valores de referencia que se derivan a partir de una curva de respuesta de la prestación del servicio a poblaciones de suelo para un uso específico del suelo y Jones et al. (2016) muestra las diferentes interrelaciones entre los atributos del CNS para la prestación del servicio de aprovisionamiento del cultivo de maíz.

Si el CNS es un activo natural, el perfil del suelo (pedones) es considerado como la unidad básica de este activo (Hewit et al., 2015), es allí donde bajo diferentes usos del suelo se pueden evaluar sus propiedades que permitan diferenciar y establecer las relaciones entre ellas que determinen la vulnerabilidad inherente y actual de este. Por lo tanto, para lograr avanzar en modelos de riesgo que permitan estimar la probabilidad de pérdida de dicho servicio para una cuenca hidrográfica con diferentes tipos de suelo, se presenta a continuación una propuesta para evaluar el cambio del servicio en el tiempo, a partir de cinco etapas metodológicas, con base en el conocimiento de las reservas del CNS y su vulnerabilidad y que actualmente se está llevando a cabo en la cuenca de Riogrande en el departamento de Antioquia:

Etapa 1. Evaluación de la Vulnerabilidad actual (Va). Se lleva a cabo a partir del conocimiento del CNS y de sus propiedades inherentes y dinámicas mediante el levantamiento de los perfiles tipo bajo las transiciones de cobertura más representativas para cada tipo de suelo. Por ejemplo, zonas donde siempre ha habido bosque, zonas que han pasado de bosque a pasto y zonas que han pasado de bosque a cultivos.

La descripción de los perfiles se realiza de acuerdo con el “Soil Survey Manual” (Soil Survey Division Staff, 1993), y la clasificación taxonómica de acuerdo con “Key to Soil Taxonomy” (USDA y NRCS, 2014), teniendo como principal criterio la relación suelo – relieve (USDA y NRCS, 2014). Cuando las propiedades dinámicas de orden físico, químico e hidrológico son obtenidas bajo las transiciones de cobertura evaluadas se asume que son un indicador de la vulnerabilidad actual del CNS frente a procesos que inciden en el control de la erosión. Dentro de estas propiedades dinámicas se pueden considerar contenido de materia orgánica, pH, densidad aparente, estabilidad de agregados, contenido de humedad, retención de humedad, infiltración, la conductividad hidráulica y resistencia a la penetración ( Pla I Sentis, 2010 a; Pla I Sentis, 2010 b; Richter et al. 2011, Adhikari et al, 2016; Palm, 2007; Gugino et al, 2009).  A continuación se muestran los procedimientos de laboratorio utilizados para el análisis de las muestras de suelo de los perfiles tipo para la zona de estudio.

Metodologías de laboratorio utilizadas para el análisis de muestra

Etapa 2. Elaboración de un mapa de erosión observada (Eobs): Por medio de la construcción de un mapa de procesos erosivos actuales, elaborado a partir de la utilización de sensores remotos, se identifican las zonas críticas afectadas por el fenómeno de erosión hídrica. Estas zonas deben ser validadas mediante un análisis temporal del fenómeno utilizando el mismo sensor remoto, validado mediante un trabajo de campo, que permitirá chequear estas áreas críticas por procesos erosivos. Esta fase arrojará como resultado un mapa de procesos erosivos para la cuenca con diferentes grados de erosión hídrica observada (Eobs).

Etapa 3. Elaboración de un mapa de erosión futura teórica (Ef): Dado que la vulnerabilidad actual corresponde al conjunto de propiedades dinámicas del suelo asociadas a los cambios en las coberturas durante los últimos años, la información obtenida de la medición de dichas propiedades permite elaborar un mapa de erosión futura teórica, utilizando información de escenarios futuros de coberturas vegetales y de cambio climático/variabilidad climática (cambios de precipitación y temperatura).

Estas propiedades dinámicas actuales que reflejan la vulnerabilidad actual, alimentan modelos de erosión tanto de base física como empírica (el tipo de modelo se selecciona de acuerdo al tipo de información obtenida y la calidad de información secundaria), que permiten la representación cartográfica dentro de la cuenca de zonas con diferentes grados de erosión, de acuerdo a las tasas de erosión mínima y máxima.

Etapa 4. Construcción del mapa de cambio en el servicio ecosistémico intermedio del control de erosión, asociado a cambios en las coberturas de la tierra. A partir de la comparación entre el mapa de erosión observada (Eobs) y el mapa de erosión futura teórica (Ef) pueden identificarse tres tipos de zonas en la cuenca:

 

 Zonas donde la erosión futura teórica es mayor que la erosión observada (Ef > Eobs). En estas zonas podemos decir que habrá una pérdida del servicio intermedio de control de la erosión.

 Zonas donde el grado de erosión futura teórica es menor que el grado de erosión observada (Ef <Eobs) En estas zonas podemos hablar de la recuperación de servicio ecosistémico intermedio de control de la erosión.

 Zonas donde el grado de erosión futura teórica es igual que el grado de erosión observada (Ef = Eobs). En estas zonas el servicio ecosistémico de control de erosión permanece constante.

V. Aportes de la investigación a la toma de decisiones y a la investigación a los temas de la región.

Colombia es uno de los 196 países que se ha adherido a la Convención de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (UNCCD), y en su Marco Normativo el Decreto Ley 2811 de 1974, especifica que el uso de los suelos debe realizarse de acuerdo con sus condiciones y factores constitutivos y que se debe determinar el uso potencial y clasificación de los suelos según los factores físicos, ecológicos, y socioeconómicos de la región. A partir de la Ley 461 del 4 de agosto de 1998, se le permitió al país generar políticas y acciones conducentes al control, recuperación, conservación y manejo de los suelos y tierras del país y surge el Protocolo Nacional de degradación de Suelos por Erosión (MAVT, et al., 2011), siendo el primer ejercicio de orden nacional para la caracterización del fenómeno de degradación por erosión. Sin embargo, el mismo protocolo menciona que hay vacíos actuales frente a la caracterización integral del fenómeno bajo diferentes escenarios de cambio ambiental con una mirada ecosistémica.

La anterior mirada, se suma a la Política para la Gestión Integral Ambiental del Suelo (GIAS) (MADS y UN, 2013), que destaca el papel que desempeñan los suelos, cumpliendo funciones y prestando servicios ecosistémicos vitales para la sociedad y el planeta, planteando de esta forma el objetivo específico de promover y fortalecer acciones de conservación y manejo sostenible de los suelos de manera que puedan cumplir sus funciones y servicios ecosistémicos.

Pocos estudios han relacionado las propiedades del suelo con los servicios ecosistémicos, ya que la mayoría de ellos carecen de un componente de suelo o este es poco definido o demasiado generalizado (Adhikari et al., 2016), en la mayoría de los estudios se utilizan variables proxy para modelar escenarios futuros del mapeo de los SES, como son los cambios de las coberturas y el uso del suelo, en lugar de utilizar información directa de la propiedades del suelo como esta investigación propone, con las cuales solo así es posible hacer una evaluación de la VCNS, lo que apuntaría a conocer mejor el grado de prestación de los servicios analizados.

 

 

 

 

VI. Bibliografía

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Páramos. Que valor tienen?

Publicado en Noticias

Autor: Ricardo Schmalbach

“Bachué, la madre de todo el pueblo Muisca, tejió una cuna para sus hijos con las hojas de Tybachaquyn: el frailejón”.

 

Los páramos son áreas de gran importancia para nuestro país,  áreas en el que la riqueza hídrica asegura nuestra vida. Sus condiciones dan origen al suelo húmico, debido a que las bajas temperaturas  producen una lenta descomposición. El ciclo vegetativo es continuo, la energía solar está distribuida de forma regular durante todo el año,  se  perciben fríos y húmedos, cubiertos de niebla y viento. En el día, se puede alternar el frio con neblina y lluvia, y en otros momentos cielo despejado y soleado. Las nevadas son frecuentes. Se producen ciclos diarios de congelación de la capa superficial del suelo en las mayores elevaciones y abundancia de plantas, entre las que sobresalen los frailejones (Espelatiae spp) y los colorados ( Polylepis spp).  .

Hay páramos secos (-precipitación oscila entre 623 y 1.196 mm)  Páramos húmedos ( precipitaciones entre 1.197 y 3.500 mm) páramos pluviales (precipitaciones superiores a 3.500 mm).

Sus condiciones llevan a producir un medio natural único: protege la biodiversidad, produce, captura y regula las aguas y su paisaje es excepcional.

De Colombia los páramos ocupan el 2,58% de la superficie total del país (1.142.748 km2) según estudio de páramos por  James Luteyn y Orlando Rangel.

Podemos dividir los páramos colombianos en:

Páramos del eje volcánico del sur

Páramos de la cordillera occidental

Páramos de la cordillera central

Páramos de la cordillera oriental.

Páramos de la Sierra Nevada de Santa Marta

Humboldt, Caldas y Mutis realizaron las primeras observaciones científicas acerca del paisaje paramuno, en páramos de los alrededores de Bogotá. Posteriormente, en 1958, José Cuatrecasas a través de  sus observaciones determinó ocho formaciones vegetales diferentes, definió los límites del páramo y lo subdividió en tres franjas:

Subpáramo, páramo propiamente dicho y superpáramo, en donde se han descrito 327 tipos de vegetación paramuna, entre matorrales, frailejonales, chuscales y pastizales.

 

Los páramos están en peligro, y la amenaza de su desaparición es latente, con  consecuencias terribles para nuestra comunidad, no solo por su función hídrica sino también el equilibrio general.

La principal amenaza es la ganadería, debido al pastoreo, el pisoteo y las quemas.  Por el pisoteo las macollas de pasto dominante (Calamagrostis effusa) se fraccionan. Las quemas causan la desaparición de la “necromasa” (hojas muertas de las macollas y de los frailejones), la biomasa disminuye y la parte “desnuda” del suelo, aumenta, lo que significa un cambio de humedad del suelo, un descenso considerable en la capacidad de retención de agua.  Pastos cortos, nativos o introducidos, van a reemplazar las macollas y aumentan ciertas especies que forman “alfombra” (como Acaena cylindristachya).

El cultivo tradicional de la papa (y otras especies) conduce al incremento de especies introducidas, y un descenso del número total de especies. Al incentivarse este tipo de uso de la tierra, los páramos tienden a volverse praderas, con cada vez menos frailejones y menos arbustos.

La destrucción de la capa vegetal y de humus, así como la utilización de pesticidas (y abonos químicos) pueden influenciar considerablemente la capacidad de retención de agua y la calidad del agua superficial e infiltrada.

Otro problema que está llevando a nuestras comunidades a unirse para evitarlo es la minería, tanto legal como ilegal, en nuestros páramos alrededor de Bogotá la comunidad se unió para evitar el daño por la  extracción de gravilla  que amenazaba con destruir la memoria histórica de la región, su fauna, flora y paisaje. Es así como la asociación para la defensa del patrimonio natural y cultural de Siecha- Asosiecha, compró la capilla de Siecha y la convirtió en símbolo de su patrimonio natural y cultural

 Ejemplos que nos llevan a pensar en cómo lograr restituir el equilibrio. Cómo hacer sostenible el ecosistema.

El pensamiento Muisca nos da una pista. La armonía y el significado dado a los páramos alrededor de Bogotá es fuente de inspiración para el hombre de hoy que se aleja de la naturaleza.  Los muiscas consideraban el páramo  como propiciador y regulador de las expresiones de Sie (el agua), además como espacio y medio para contactar  las fuerzas  orientadoras de los pensamientos, que se traducen en equilibrio con el suelo y su carácter sagrado.

En la actualidad, muchos son los ejemplos que tenemos del irrespeto a nuestros páramos, así recordamos el pantano de Martos, originalmente la laguna sagrada más grande de los Muiscas. En la búsqueda de productividad se dieron a la tarea de secar la laguna,  y la consecuencia es el actual sistema de canales con pantanos estacionales  rodeado de pajonales, lechos de musgo, frailejones, rosetales  y hacia los pies de la ladera, bosques enanos  del alto andino.

 

 

La preocupación reciente alrededor de los páramos es la introducción del  retamo espinoso,  originario de las sabanas secas del centro de Europa. Se introdujo en Bogotá hacia los años 50.  Las especies nativas se ven desplazadas puesto que no logran competir con la agresividad de esta planta, se transforma el paisaje en extensos matorrales enmarañados, excluyen especies nativas y se  incorpora elementos  patógenos del invasor.  Además se modifican las relaciones funcionales del ecosistema: modificación de las relaciones tróficas, los regímenes de disturbios, la interacción sustrato–planta-animal y la alteración de los servicios del ecosistema. (ver estado actual de especies introducidas en Instituto Humboldt).

Estos cambios que suscitamos deben llevar a reflexiones como: Qué es lo que nos gusta de nuestro paisaje? Qué debemos preservar? Estamos dispuestos a perder un paisaje tan único y especial como el páramo? Qué es lo bello que encontramos allí? Qué sabemos sobre los páramos? Por qué proteger las especies nativas?  Como puede afectar a nuestra salud? Cómo afecta al ecosistema? Está bien que cambie? Es mejor o peor el cambio?

El planeta está lleno de estos casos de cambios en el paisaje, en las especies, en los ecosistemas. Cambios que aceptamos en algún momento, y  ahora, reconsideramos por la pérdida de valores que sabemos… no recuperaremos nunca.

En esta región se distribuyen varias especies amenazadas: el Cóndor Andino (Vultur gryphus), la danta o tapir de montaña (Tapirus pinchaque), el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), los venados (Pudu mephistophiles, Mazama rufina, M americana y Odocoileus virginianus), la boruga de páramo (Agouti taczanowskii), la guagua (Dinomys branickii) y el tigrillo (Leopardus tigrinus) (Muñoz et al. 2000).

El cambio en el uso de la tierra del páramo disminuye los recursos alimentarios de los animales herbívoros, nectarívoros-polinívoros,  y refugios para anfibios y mamíferos .

El páramo  tiene una historia evolutiva y geológica única en el planeta.  Qué queremos preservar?  Cuál es el uso que debemos animar en estas tierras? 

Mantener su paisaje puede llevar a la nueva amenaza del turismo?  Es el turismo una fuente de  recursos o una amenaza mayor?

La conciencia ambiental, la educación, y los valores que fomentamos pueden dar una respuesta clara hacia el camino que queremos con nuestros páramos. Pensar en ello con una actitud crítica que permita actuar consecuentemente sobre nuestro aprecio y respeto a la belleza que se ha logrado en nuestro mundo.

 

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Estado de conocimiento de especies invasoras. Instituto Humboldt

 

http://capilladesiecha.blogspot.com.co/

IX CICES CHILE

Publicado en Eventos Ieca Iberoamerica

 

 

 

 

En la situación actual de cambio climático, y específicamente por los desastres ocurridos recientemente en nuestro continente, nos llevan a desear promover la actitud preventiva y el conocimiento para remediar el control de erosión y sedimentos.

IECAIBEROMÉRICA, la Universidad de Chile e ISI UNESCO se unen en esta ocasión para realizará el IX Congreso sobre Control de Erosión y Sedimentos (IX CICES)  en Septiembre de 2018 en la ciudad de Santiago de Chile .

 

El objetivo de este encuentro es la acción multidisciplinaria en el aporte a la solución de  problemas de Erosión y Sedimentos.

 

Usted y su institución están convocados a ejercer un papel relevante en nuestro continente, por ello esperamos sus aportes en investigación, experiencias e interés  científico. Únase a un gran número de Investigadores, empresarios e instituciones presentes para clarificar las necesidades del sector en Iberoamérica, compartiendo su investigación.

 

 

Esperamos el abstracts de su investigación o experiencia al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. y permítanos lograr armonía con el medio ambiente  desde la actividad que usted desempeña

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